Una mujer fue hallada muerta cerca de la ruta 21, en la localidad salteña de San Agustín, y las autoridades ordenaron que se perite el lugar y se realice una autopsia al cuerpo, en el marco de la investigación para establecer si fue asesinada.
Tenía 32 años y las autoridades sospechan que fue ahorcada. El cuerpo fue trasladado para realizar una autopsia y la fiscal María Luján Sodero Calvet ordenó que se perite el lugar en el que fue encontrado.
Una mujer fue hallada muerta cerca de la ruta 21, en la localidad salteña de San Agustín, y las autoridades ordenaron que se perite el lugar y se realice una autopsia al cuerpo, en el marco de la investigación para establecer si fue asesinada.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, ordenó que integrantes del Cuerpo de Investigaciones Fiscales analicen y periten la zona del hecho, que se produjo en las proximidades del barrio Santa María Nogales. Además, el cuerpo fue trasladado hacia el Servicio de Tanatología Forense del CIF para realizar una autopsia.
En tal sentido, el Ministerio Público Fiscal de Salta informó que se trata de una mujer de 32 años y marcó que Sodero Calvet no descartó ninguna hipótesis sobre su deceso. También expresó que se establecerán precisiones del suceso a través de los avances de la investigación.
En tanto, según consignó el diario El Tribuno, se sospecha que la causa de la muerte fue asfixia por ahorcamiento, aunque se espera el informe de la autopsia.
Un hombre atacó a su pareja, a su hija pequeña y a su suegra, y luego escapó. El agresor, identificado como Agustín Ramos, continúa prófugo y es intensamente buscado por la policía. El violento hecho ocurrió en la vivienda donde convivía la pareja, en San Francisco Solano. Según relató Mónica, la madre de la víctima y también agredida, el episodio comenzó cuando ella ingresó a la habitación y encontró a Ramos ahorcando con una mano a su hija Kiara, mientras que con la otra la apuñalaba “por todos lados”.
“Cuando entré la estaba ahorcando. Me tiré encima de él gritando y ahí la soltó”, contó la mujer a Mariela López Brown por C5N. En ese momento, el agresor se dio vuelta y le aplicó un golpe en el rostro que le provocó tres fisuras en la mandíbula y varias lesiones en el cuerpo.
Tras la intervención del esposo de Mónica, quien forcejeó con Ramos para separarlo de las víctimas, el atacante logró escapar de la vivienda. La familia llamó de inmediato al 911, y tanto la joven como su hija fueron trasladadas de urgencia al Hospital Oñativia, donde reciben asistencia médica y contención del dispositivo especializado en violencia de género.
La niña sufrió un profundo corte en la cara, mientras que Kiara presenta varias heridas provocadas por el ataque con un arma blanca. “Pensé que se moría”, dijo con miedo la mujer.
A pesar del dolor, Mónica aseguró que el golpe que recibió fue lo que interrumpió la agresión contra su hija: “Siento que este golpe fue el que la soltó. Yo solo quería saber si mi hija estaba cortada, si podía morirse”, relató entre lágrimas.
La mujer explicó que si bien en la casa nunca habían presenciado episodios de violencia física, en los últimos días notó a Ramos “raro” y fuera de sí. Su hija le confesó luego que el hombre estaba drogado al momento del ataque. “No lo justifico. Nadie tiene el poder de quitar la vida”, afirmó.
Mientras se recupera y aguarda una cirugía por las lesiones en su mandíbula, Mónica hizo un pedido urgente a los vecinos de la zona “Si alguien lo ve, por favor que llame a la policía. Que no se expongan, solo avisen. Este hombre está en la calle".