Se cumplen 40 años de la Guerra de Malvinas, una época negra en la historia argentina. Entre las miles de situaciones que se sucedieron, una de ellas no pasó inadvertida: una colecta millonaria que incluyó dinero, propiedades y joyas que nunca llegó a destino.
Para colaborar con la situación y también brindar apoyo al ejército nacional, se organizó una colecta a lo largo y lo ancho del país. Según marca la historia, los primeros cargamentos llegaban bien, pero luego, las flotas inglesas hicieron un cerramiento a los aviones de carga argentinos, por lo cual no podían completar su viaje a las islas.
Las donaciones fueron variadas: desde objetos de primeros auxilios, alimentos y hasta otros bien ostentosos, como joyas y campos. Nada de eso llegó a sus destinatarios.
El decreto del "Fondo Patriótico" había sido firmado por Leopoldo Galtieri y Roberto Alemann, el ministro de Economía de ese entonces.
Los fondos se juntaron a partir de una emocionante caravana y, según informó La Nación, se habían superado los $54 millones. Junto a los objetos de valor, el importe fue de $109,074.350, según el relevamiento de cajeros de bancos acreditados autorizados por el Ministerio de Hacienda.
40 años después, no se sabe adonde se dirigieron esas donaciones.