El primer juicio oral por la causa Generación Zoe, donde Leonardo Cositorto y otros cinco imputados están acusados de montar una estafa piramidal a través del esquema Ponzi, comenzó este miércoles en los tribunales de la ciudad de Goya, en Corrientes.
Cositorto ingresó a la audiencia usando un chaleco antibalas y rodeado por una fuerte custodia. Hasta ahora, estuvo detenido en el penal de Bouwer, en la provincia de Córdoba, pero será trasladado a la Unidad Regional 8 de Goya hasta que finalice el debate.
Lo mismo ocurrirá con los imputados Miguel Ángel Echegaray y Maximiliano Batista. Los otros tres acusados, Lucas Damián Camelino, Nicolás Ismael Medina y Javier Sebastián Medina, llegaron al juicio en libertad. Cositorto no habló y está previsto que amplíe su declaración el viernes desde las 8.30.
El juicio comenzó con los alegatos de apertura de los fiscales Juan Carlos Castillo y Rubén Barry, quienes sostuvieron la acusación por los delitos de asociación ilícita y estafa. Para la fiscalía, Cositorto era "el principal protagonista en el diseño y motorización de la estructura" de Generación Zoe, que operaba con fines "defraudatorios".
Aseguraron que el holding tenía como "principal actividad en su organización ilícita cometer estafas, y permitía a los organizadores administrar y poner en circulación los bienes de origen ilícito, obtenidos mediante el engaño de conseguir utilidades por encima de las ofrecidas en el mercado".
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Luego fue el turno de los alegatos de la querella, a cargo de Pablo Andrés Fleitas y Alejandra Soledad Fleitas, quienes representan a 98 víctimas de la ciudad de Goya. Los abogados adhirieron a la calificación de los fiscales y afirmaron que Cositorto y los demás imputados armaron una "estructura delictiva" para engañar a las víctimas.
El abogado Guillermo Dragotto, que representa a Cositorto y Batista, negó las acusaciones de "organización delictiva" y aseguró que todas las empresas eran lícitas y estaban inscriptas. "Nadie que quiera estafar invierte en decenas de empresas, como gimnasios, escuelas, universidades y otras tantas, como lo hizo Generación Zoe", sostuvo.
Afirmó que los inversores no fueron estafados porque "aceptaron las reglas del contrato" y argumentó que la caída de la organización no se debió a que se tratara de un esquema piramidal, sino a que la fiscal Juliana Companys "bloqueó todas las cuentas e inhibió los bienes".
Durante las audiencias, que se llevarán a cabo hasta el 11 de diciembre, se presentarán 166 testigos de la querella, la fiscalía y la defensa, que comparecerán ante el presidente del tribunal, Ricardo Carbajal, y los jueces Jorge Carbone y Julio Duarte.
Este es el primer juicio contra Generación Zoe, que enfrenta múltiples causas en todo el país. En Córdoba, la Cámara en lo Correccional y Criminal de Río Tercero anunció la elevación a juicio de la causa penal que se tramita en Villa María, donde Cositorto y otros imputados son acusados de asociación ilícita y estafas.