Fuerte aumento en la demanda de cajas de seguridad privadas en Argentina

Creció un 35% en el último año. La reducción de la oferta bancaria tradicional y la inseguridad constante impulsan a los ahorristas hacia alternativas exclusivas de resguardo patrimonial.

El alquiler de cajas de seguridad en el país registró un incremento del 35% durante el último año. La Cámara Argentina de Empresas de Servicio de Alquiler de Cajas de Seguridad (Caesacs) proyecta que esta demanda alcanzará un alza del 40% para fines de 2026.

Este fenómeno obedece a una combinación de factores económicos y sociales. La entidad sectorial identifica tres motores principales: una mayor necesidad de protección frente a robos o siniestros domésticos (incendios, inundaciones, etc.), el retiro paulatino de los bancos de este segmento y la generación de riqueza en ciertos sectores.

En este contexto, los usuarios optan por firmas especializadas. Actualmente, el mercado local cuenta con 14 empresas privadas y dispone de casi un millón de espacios de custodia en todo el territorio nacional para atender a clientes que evitan el sistema financiero tradicional.

El uso de estos compartimentos también exhibe cambios. Los argentinos ya no solo depositan dinero en efectivo, joyas o alhajas, sino que ahora protegen activos digitales, claves de billeteras virtuales, escrituras, álbumes de fotos y otros objetos con alto valor sentimental.

La oferta actual presenta una amplia dispersión tarifaria en las entidades bancarias. Los costos de una unidad pequeña parten desde los $72.600 mensuales o $146.186 trimestrales, y ascienden hasta montos anuales que superan el millón de pesos, según la institución elegida.

Como alternativa, las firmas exclusivas de resguardo proponen esquemas competitivos para captar a estos nuevos clientes. Según estimaciones de Caesacs, el valor promedio mensual para el alquiler de una caja de seguridad en una compañía privada ronda los $70.000.