El tercer paro general de la Confederación General del Trabajo (CGT) contra el gobierno de Javier Milei comenzó a primera hora de este jueves en todo el país y su impacto se sintió especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, donde no funcionan trenes, subtes, administración pública ni bancos.
La medida, que se extenderá hasta la medianoche, es en rechazo a las políticas económicas de la administración libertaria y para exigir paritarias libres, aumento de jubilaciones y la reactivación de la obra pública.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) no adhirió al paro, por lo que los colectivos son el único transporte público que funciona en toda el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En distintas paradas se generaban largas filas y también extensas demoras.
A pesar del alto acatamiento, el Gobierno advirtió que les descontará el día a aquellos trabajadores que no se presenten y exhibió un polémico mensaje en las estaciones de trenes: "Ataque a la República. La casta sindical atenta contra millones de argentinos que quieren trabajar. Si te extorsionan o te obligan a parar, denunciá al 134".