Un hombre asesinó a su exesposa en Oriente, un pueblo que pertenece a la localidad bonaerense de Coronel Dorrego, y luego se entregó a la policía. “Me mandé una macana, se me fue la mano”, habría manifestado luego de cometer el femicidio en la vivienda de la mujer cuando estaban las dos hijas de ambos de 2 y 4 años.
Sebastián Calvo fue hacia la casa de Natalí Rodríguez y la ahorcó hasta quitarle la vida. En ese momento, sus niñas estarían en otro ambiente y, luego del crimen, las llevó a la casa de su madre a quien le confesó lo que hizo. Más tarde hizo lo mismo en la Subcomisaría de Oriente.
Calvo y Rodríguez estuvieron casados durante seis años y se separaron hace tres meses producto de una infidelidad de él. Se divorciaron un mes atrás y el asesino, que no tenía antecedentes de violencia de género, ya había intentado suicidarse.
Él es un transportista y comerciante de 34 años, mientras que ella, de 30 años, se dedicaba a la kinesiología. Los vecinos de la zona se mostraron sorprendidos, porque aseguraron que nunca escucharon un problema entre ellos.