Investigadores de la Trinity Business School de Irlanda y la NEOMA Business School de Francia revelaron en mayo que los usuarios de redes sociales en Estados Unidos forman opiniones firmes tras ver pocas publicaciones, sin importar si la información es verdadera o falsa. El fenómeno ocurre debido a que influencers y falsos expertos ocupan el vacío que deja la desconfianza en las fuentes tradicionales.
El informe establece que basta la exposición a entre tres y cinco mensajes coherentes para que los usuarios estabilicen una postura inicial. A partir de ese momento, la información adicional carece de influencia. Los participantes del experimento mantuvieron su postura original varios días después.
La investigación determinó que el perfil con mayor credibilidad es el experto famoso. "Hemos visto que la fuente en la que más confía la gente es un experto famoso, esa combinación", explicó el profesor Ashish Kumar Jha. El segundo lugar pertenece a las celebridades.
Los autores advierten sobre el peligro del autoengaño digital y la facilidad para adoptar perfiles apócrifos en plataformas digitales. "Lo que ocurre es que cualquiera puede ponerse cualquier título en Instagram, puede llamarse profesor o médico", señaló Kumar Jha sobre esta falta de verificación.
La adopción de estas posturas tempranas responde a atajos mentales como la familiaridad y la coherencia en entornos acelerados, no a la exactitud de los hechos. Esto genera una resistencia psicológica que refuerza las convicciones previas de los usuarios ante cualquier dato contradictorio.
Este escenario coincide con el nuevo cambio en el consumo global de información que releva el 2026 Reuters Digital News Report. Ante el avance de las plataformas digitales, Kumar Jha concluyó: "Si eres un medio de comunicación o un equipo de verificación y quieres ofrecer la información correcta, tienes que actuar con rapidez".