Desarticularon una organización china que enviaba cocaína a Asia desde Ezeiza

La Aduana desmanteló una red integrada por ciudadanos chinos y un argentino que realizaba despachos de droga al Sudeste Asiático e ingresaba al país catinonas sintéticas, drogas similares al MDMA, tras la captura de una mula en Ezeiza.

Una investigación de la División de Narcotráfico y Delitos Conexos de la Aduana terminó con la caída de una banda narco integrada por ciudadanos chinos y un argentino. El operativo se disparó tras la captura de una “mula” en el aeropuerto de Ezeiza, que intentaba abordar un vuelo de Ethiopian Airlines con destino final en Malasia.

La organización se dedicaba al tráfico internacional de estupefacientes, enviando cocaína al Sudeste Asiático y metiendo en el país catinonas sintéticas, una droga de diseño más potente que el MDMA. Según las fuentes policiales, el argentino habría actuado como testaferro de la estructura criminal.

El caso lo lleva adelanta el juez Pablo Yadarola, del Penal Económico N° 2, con la secretaria Lucía Kenny que comenzaron la investigación el 11 de septiembre de 2025, cuando agentes de la Aduana hicieron un control en la zona de salidas internacionales de Ezeiza y frenaron a una pasajera que llevaba casi 7 kilos de cocaína escondidos en envases de comida.

Ese golpe permitió abrir una nueva línea de investigación y derivó en más medidas judiciales donde agentes de la División Narcotráfico de la Aduana y de la Federal trabajaron revisaron el celular secuestrado, siguieron las compras de pasajes y cruzaron datos bancarios. Con esas maniobras lograron identificar a los que movían la plata, la logística y la coordinación de la banda.

Según la causa, los roles dentro de la organización estaban bien delimitados e incluso detectaron que usaban empresas como pantalla, entre ellas “Asiabridges”, que se mostraba en redes como puente comercial entre Argentina y Asia.

Con esas pruebas, el juez ordenó cinco allanamientos y detuvo a dos sospechosos, uno de origen chino, Jian Lin, señalado como jefe, y encargado de lavar el dinero y coordinar con la pata internacional; y Lucas Ezequiel Tascherio, acusado de ser el nexo logístico y testaferro local. Asimismo, quedó pedida la captura de un tercer involucrado.

Por último, se incautaron 629 pastillas de catinona sintética, casi 9 gramos de pseudoefedrina, equipos electrónicos y papeles clave para la causa. Todo quedó a disposición del juzgado que sigue la investigación por narcotráfico internacional y delitos conexos.

TEMAS RELACIONADOS