Durante el Mundial, los lugares de trabajo se transforman, así lo demostró un estudio de Bumeran donde el 95% de los argentinos aseguró que su productividad se mantiene igual o incluso mejora, ya que el torneo contagia buena energía: el 47% siente que el clima laboral se vuelve más positivo.
Lejos de ser un obstáculo, el Mundial se convierte en un ritual compartido. Televisores prendidos, partidos vistos en grupo, charlas de pasillo sobre la Selección donde todo suma para que el trabajo se viva con más cercanía y entusiasmo. Como dice Federico Barni, CEO de Bumeran: “Lo que cambia durante el Mundial no es la productividad, sino la conversación. La ilusión compartida es una gran oportunidad para humanizar los equipos y fortalecer la cultura organizacional”.
En lugar de distraer, el torneo genera conversaciones compartidas, momentos de camaradería y un sentido de pertenencia que potencia la cultura organizacional. El fútbol demuestra que cuando los trabajadores se sienten parte de algo más grande, rinden mejor y disfrutan más del día a día.
El Mundial mejora el clima laboral
Bumeran expuso que el Mundial pasa a ser un aliado que si bien se mete en la oficina, no frena la productividad. El 47% de los trabajadores argentinos afirmó que el torneo mejora el ambiente laboral, mientras que solo un 3% cree que lo empeora. A nivel regional, Perú lidera con un 56% de talentos que sienten un mejor clima, seguido por Ecuador (45%), Chile (44%) y Panamá (43%).
Por otro lado, aunque el 65% de los argentinos aseguró que en su organización no hay cambios durante el Mundial, quienes sí los viven destacaron las iniciativas que realizan sus organizaciones como permitir ver los partidos (65%), espacios organizados para verlos en grupo (45%) , televisores transmitiendo todo el día (26%) y el home office (12%).
Productividad intacta, pasión compartida
El mito de que el Mundial baja el rendimiento queda derribado ya que, según el informe, el 56% de los empleados sigue trabajando normalmente incluso durante partidos clave. Solo un 5% admite que deja de trabajar en esos momentos. Además, el 89% asegura que nunca faltaría al trabajo por ver un partido, demostrando que la pasión convive con la responsabilidad.
Para los especialistas en Recursos Humanos, el Mundial también suma energía al equipo siendo casi la mitad (45%) que cree que los trabajadores están más motivados durante el torneo. En Ecuador , por ejemplo, el porcentaje sube al 60%, seguido por Perú (55%), Panamá (46%) y Chile (44%).
En definitiva, el fútbol no solo mueve pasiones, también une compañeros, mejora la motivación y convierte la oficina en un lugar donde la energía fluye mejor.