El ministro de Seguridad de la provincia de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, brindó detalles cruciales acerca del operativo que permitió dar con el paradero de Mariano Martínez, el estudiante de Arquitectura de 21 años que era buscado desde el lunes pasado, en la localidad de La Calera. El funcionario provincial explicó que la clave inicial se obtuvo de forma comunitaria: "Me comentó que había comido, que estaba bien, que se sentía bien", relató.
En una conferencia de prensa, Quinteros reconstruyó el momento exacto en el que las fuerzas policiales interceptaron al estudiante bonaerense en la vía pública. Al respecto, el ministro cordobés precisó: "La Policía lo encontró en la calle, procedieron a identificarlo, mostró sus documentos". El joven, que era intensamente buscado desde que se retiró de su universidad en La Plata manifestando sentirse mal, cooperó inmediatamente en el procedimiento policial de rutina.
El funcionario provincial también transmitió tranquilidad respecto al estado de salud en el que se encontraba el estudiante al momento de ser rescatado por las autoridades. Quinteros reveló parte del diálogo directo que mantuvo con el joven: "Me comentó que había comido, que estaba bien, que se sentía bien". De igual modo, aclaró que, siguiendo los protocolos correspondientes en estos casos de desaparición de personas, "está con psicólogos" para garantizar su contención y añadió que a simple vista "se lo ve bien".
Asimismo, el titular del área de Seguridad cordobesa hizo hincapié en el carácter de la desaparición del joven de Berazategui, quien se había ausentado por decisión personal. "Estamos hablando de una persona mayor, que se fue por voluntad propia", enfatizó Quinteros ante la prensa, aunque inmediatamente reafirmó el compromiso del Estado cordobés en la resolución del caso al sentenciar: "Mi obligación era encontrarlo".
El hallazgo de este viernes en territorio cordobés clausura cinco jornadas de extrema angustia para el entorno familiar del alumno de la Universidad Nacional de La Plata. La última pista firme que se había sumado a la triangulación de su tarjeta SUBE y los registros de cámaras en Buenos Aires había sido el testimonio de una trabajadora de un local de sushi en el barrio de Cofico, quien relató que el estudiante se había presentado respetuosamente para dejar un currículum vitae y buscar empleo, mostrándose lúcido y en buenas condiciones.