El papa Francisco celebrará el domingo 13 de noviembre la sexta Jornada Mundial de los Pobres, que consistirá en un centro móvil sanitario, el reparto de 5.000 bolsas de alimentos y el pago de las boletas de luz y gas para familias en necesidad.
El papa Francisco celebrará el domingo 13 de noviembre la sexta Jornada Mundial de los Pobres, que consistirá en un centro móvil sanitario, el reparto de 5.000 bolsas de alimentos y el pago de las boletas de luz y gas para familias en necesidad.
Este miércoles, al terminar la audiencia general, el pontífice bendijo una estatua como parte de los preparativos del evento. Se trata de la escultura "Refugio", que en tamaño natural muestra la figura de una persona sin hogar cubierta por una manta tirada por una paloma en vuelo, y que será emplazada en un lugar a confirmar luego por el Vaticano.
"Refugio" es obra del artista canadiense Timothy Schmalz, también autor de "Ángeles sin saberlo" ("Angels Unawares"), sobre migrantes y refugiados, que fue instalada en la Plaza de San Pedro en 2019 tras haber sido bendecida por el pontífice.
Además de la bendición de la obra, el Papa ya puso en acción otras iniciativas de cara a la Jornada Mundial de los Pobres que creó en 2017 y que incluirán, entre otras, la instalación en Plaza San Pedro de un centro sanitario móvil para que personas sin hogar puedan realizarse controles médicos, incluidos electrocardiogramas y análisis de HIV y Hepatitis, entre otras enfermedades.
Por otro lado, el Papa mostrará su "cercanía" con las familias en dificultad de Roma a través del reparto de 5.000 bolsas de alimentos. Se trata de 10 toneladas de pasta, 5 toneladas de arroz, harina, azúcar, sal y café, y 5 mil litros de aceite y leche.
También, en el marco de la crisis energética en Europa como consecuencia de la guerra entre Ucrania y Rusia, se pagarán las facturas de luz y gas de personas en situación de pobreza.
"Esta Jornada tiene como objetivo, en primer lugar, estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro. Al mismo tiempo, la invitación está dirigida a todos, independientemente de su confesión religiosa, para que se dispongan a compartir con los pobres a través de cualquier acción de solidaridad, como signo concreto de fraternidad", detalló el pontífice.