El segundo día de audiencias en el juicio oral y público por la desaparición de Loan Danilo Peña en Corrientes, que se lleva a cabo en el Escuadrón 48 de la capital provincial, comenzó con un nuevo clima de tensión, escándalo y maniobras que amenazan con dilatar el proceso de manera indefinida.
Según la cronista de C5N Mariela López Brown, en una cobertura detallada sobre las idas y vueltas judiciales, la jornada de este miércoles volvió a verse empantanada por la situación de los imputados de la causa conexa, aquella que investiga a los miembros de una fundación acusados de haber entorpecido la investigación original.
El psicólogo Federico Rossi Colombo, uno de los acusados que se encuentra en Tucumán y participa de forma virtual, volvió a protagonizar incidentes. Tras presentarse el martes siete horas tarde aduciendo que su abogado lo había abandonado, para el miércoles se le asignó una defensora oficial. Sin embargo, la abogada designada anunció que presentará un recurso de casación debido a que no tuvo el tiempo necesario para leer el expediente. Para colmo, durante la audiencia del miércoles, a Rossi Colombo se le cayó la conexión de Zoom.
A esto se sumó la llegada tardía de otro de los imputados, Alan Cañete, quien arribó media hora tarde argumentando que se había levantado con una descomposición física.
"Por ahora todo esto es realmente un verdadero papelón que no saben cómo hacer, porque le fallan las conexiones, porque los imputados vienen a la hora que quieren, porque dicen que, bueno, uno que se quedó dormido, el otro que se quedó sin abogado. Todo esto hace que se estire como chicle y que no se avance", sintetizó López Brown.
Caso Loan: el pedido de detención de la Fiscalía
Ante lo que se considera una estrategia sistemática para dilatar el juicio, el fiscal Carlos Scheffer solicitó formalmente que se aparte a Rossi Colombo del debate para realizarle un juicio por separado, argumentando que su incorporación con una nueva defensa retrasará todo el proceso.
Asimismo, la Fiscalía solicitó que se deje sin efecto la decisión del día anterior y se vuelva a pedir la detención de todos aquellos imputados de la causa conexa que actualmente están esperando el debido proceso en libertad. Según la acusación, estas maniobras demuestran que "encubrieron en aquel momento y están encubriendo ahora, están entorpeciendo ahora".
Cruce de acusaciones y la hipótesis del accidente
López Brown, quien tiene acceso a la sala de audiencias, aportó detalles sobre el comportamiento de los principales imputados de la causa madre: "No hay ni un solo signo ni de preocupación, ni de arrepentimiento, están sentados como si estuvieran mirando una película, hablan entre ellos, debaten".
La periodista relató que Walter Maciel se muestra muy efusivo escribiendo en un cuaderno y dialogando con Daniel Ramírez, mientras que Antonio Benítez es el único que exhibe un lenguaje corporal que denota cierta preocupación. En contraste, detalló una polémica actitud de Carlos Pérez: cuando un grupo de "Madres del Dolor" les mostró fotos de Loan en la cara, los acusados no se inmutaron e incluso esbozaron sonrisas. Particularmente, Pérez hizo señas señalando a Maciel, sugiriendo que él es quien sabe la verdad.
A pesar de que el debate oral formal aún no se ha abierto plenamente debido a las trabas técnicas, las estrategias de las defensas ya perfilan una batalla de acusaciones cruzadas.
Por un lado, la defensa de Laudelina Peña, encabezada por la doctora Mónica Chirivin, insistirá en que su defendida fue obligada a instalar la versión del accidente. Planean denunciar cómo la encerraron en la casa de uno de los comisarios y exigir que se cite como testigo al abogado José Codasi, un pedido que el tribunal ya ha rechazado anteriormente.
Por el otro, se prevé que Maciel intente probar que Victoria Caillava y Carlos Pérez efectivamente atropellaron a Loan, lo cargaron en una camioneta y se lo llevaron del lugar.
La enorme cantidad de inconsistencias en las primeras horas de la desaparición, como el desvío de la búsqueda por parte de la policía, el pisoteo de la escena, los constantes cambios de ropa de Antonio Benítez y la desaparición de su remera roja y el cuchillo con el que pelaba naranjas, contrastan con la falta de pruebas contundentes, donde lo más relevante sigue siendo el rastro detectado por los perros en los vehículos de Caillava y Pérez.
Mientras tanto, los padres de Loan, María y José, y su hermano mayor, Mariano, no asistieron a esta jornada por tratarse de una instancia netamente técnica. Su declaración testimonial está programada para mañana, aunque el retraso del cronograma pone en duda si se llegará a tiempo. Por su parte, la abuela Catalina está citada para declarar la próxima semana en Corrientes Capital. Según López Brown, en entrevistas previas, la abuela apuntó directamente contra Benítez y sostuvo: "Ellos se lo llevaron, ellos lo vendieron".