Tomás Krüger no encuentra consuelo. "No para de llorar y no sabe si va a volver a jugar (al rugby)", confió Bárbara, su hermana, en una serie de posteos de Instagram en los que contó cómo vivió las últimas horas el joven, de 19 años, que este domingo volvía de una fiesta y recibió tres tiros de dos policías, supuestamente, por evadir un control.
Desde entonces su vida cambió por completo. Su cara durante el fin de semana salió en todos los medios de comunicación y tuvo que pasar por una intervención quirúrgica en una clínica de Morón. Los médicos le limpiaron la herida del brazo y le sacaron restos de plomo y pedazos de huesos que le quedaron astillados por el impacto.
Ahora "va a necesitar una prótesis", aseguró su hermana. En su familia están "muy angustiados" porque al joven "le van a quedar secuelas" tras lo que vivió.
Carlos Krüger, padre de Tomás, contó que su hijo está "aterrorizado" y que los médicos le explicaron que "si no fuera que la bala le dio en el brazo, estaría muerto". También adelantó que van a tener que operarlo de nuevo porque no tiene movilidad en un pie.
LOS DESGARRADORES POSTEOS DE LA HERMANA DEL RUGBIER BALEADO EN MORENO
Ignacio, el hermano de la víctima reconstruyó esta tarde frente a las cámaras de C5N, lo que le contó Tomas en la clínica respecto a la persecución que casi le cuesta la vida. "Mi hermano se asustó porque sale una camioneta de la nada y se le pega atrás. Lo único que le hace es señas de luz. Me dijo: 'Yo pensé que me me querían robar".
A partir de ahí la secuencia es conocida y trascendió en una serie de videos que hoy están en manos del fiscal Federico Soñora, de la Unidad Funcional de Instrucción N° 4 Descentralizada de Moreno. "Él acelera, se mete para el barrio, hace un par de cuadras y quiere retomar la Ruta 7. Ahí se vuelve para mi casa", detalló.
La persecución se habría iniciado a la altura de La Reja y siguió por la Ruta 7. Jorgelina, la madre del joven, contó que en un momento "se le para de frente una persona con un arma" y que "él no se dio cuenta que tenía vestimenta de policía", por eso se agachó e intentó volver a su casa a toda velocidad.
El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, aseguró que no le "da la impresión" que los policías "hayan actuado mal". De todas formas admitió que el caso "todavía no está muy claro".
Según fuentes judiciales, el fiscal aguardaba para las próximas horas los resultados de los peritajes balísticos realizados por la Policía Federal Argentina (PFA) para establecer el calibre del arma y la dirección, la distancia y la cantidad de disparos efectuados por los efectivos.
También espera interiorizarse de la historia clínica de la víctima antes de citar a indagatoria a los dos policías que están acusados de "lesiones agravadas".