La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) expresó su preocupación sobre la salud de sus 118 mil trabajadores luego que estos dejaran de ser contemplados dentro de la normativa que entiende al Covid-19 como una enfermedad profesional.
En un comunicado dirigido a Enrique Alberto Cossio, superintendente de Riesgos del Trabajo, la Cámara recordó que “nuestros asociados han sido considerados esenciales desde el inicio de las medidas del ASPO junto con el personal de salud, fuerzas de seguridad y trabajadores del transporte.
En este sentido, pese a tomar decisiones preventivas para evitar el contagio, indicaron que durante 2020 “la incidencia de infectados entre nuestros trabajadores ascendió a 9.980” y, en 2021, esa cifra se duplicó.
Ante esto, argumentaron que cajeros, repositores y personal de limpieza, trabajan frente a condiciones en las que no se puede cumplir con el distanciamiento social de dos metros por la alta densidad del público. Así, solicitaron a la Superintendencia a “volver a ampararlos dentro de la cobertura del Sistema de Riesgos del Trabajo” por Covid-19.