Desaparición de Marita Verón: los detalles del caso que podría llegar a su fin luego de 23 años
María de los Ángeles Verón desapareció el 3 de abril de 2002 cuando salió de su casa para una consulta médica y nunca regresó. Susana Trimarco, su madre, impulsó una incansable búsqueda que conmocionó a todo un país. La principal hipótesis de la justicia se basa en un secuestro con fines de trata de personas para la prostitución.
María de los Ángeles Verón desapareció el 3 de abril de 2002.
María de los Ángeles “Marita” Verón desapareció en San Miguel de Tucumán el 3 de abril de 2002 cuando salió de su casa para ir a una consulta médica y nunca regresó. Se trató de un caso que conmocionó a todo un país y emprendió la búsqueda e incansable lucha de su madre, Susana Trimarco, que este viernes confirmó en C5N que viajará a Paraguay para investigar una nueva pista que surgió sobre paradero.
La misma refiere a una mujer, ya fallecida, que fue encontrada en condiciones de extrema pobreza que podría tratarse de Marita Verón. Las autoridades locales están investigando la pista mediante pruebas de ADN y huellas dactilares.
A lo largo de los años, la investigación sobre su desaparición estuvo relacionada con la trata de personas y la prostitución forzada, la principal hipótesis que maneja la justicia.
Marita Veron Susana Trimarco
Susana Trimarco junto a su hija Marita Verón.
El 8 de febrero de 2012 se dio inicio a un proceso judicial por su desaparición bajo el caso n.º 23554/2002, y el nombre "Tomás Benjamín Aranda y otros s/ Privación Ilegítima de la Libertad y Promoción de la Prostitución en Concurso Víctima, María de los Ángeles Verón".
Allí, 13 acusados fueron llevados a juicio, pero en 2020 la Cámara en lo Penal de Tucumán los absolvió a todos, una decisión de fuerte impacto social. Se trata de los hermanos María Jesús y Víctor Rivero, Irma Lidia Medina (dueña de prostíbulos), José Fernando y Gonzalo José Gómez, Daniela Natalia Milhein, Andrés González, Carlos Alberto Luna, Domingo Pascual Andrada, María Azucena Márquez, Humberto Derobertis, Mariana Bustos y Cynthia Gaitán.
En primera instancia, todos fueron absueltos, pero luego la Corte Suprema provincial revocó parcialmente el fallo y ordenó condenas para 10 de los 13 acusados, confirmando la inocencia de los hermanos Rivero y considerando que Medina había fallecido. Los hermanos Gómez fueron condenados a 22 años de prisión, mientras que otros recibieron penas menores.