Denuncias y polémica: prohíben a los vecinos de un edificio tener sexo después de las 10 de la noche

El consorcio de un condominio en Brasil impuso multas económicas después de recibir 18 reclamos formales por molestias nocturnas. La medida generó repercusión en redes sociales, pero especialistas jurídicos cuestionan su legalidad.

La administración de un condominio en São José, en el estado brasileño de Santa Catarina, prohibió a sus residentes tener relaciones sexuales después de las 22 horas para erradicar las reiteradas quejas por ruidos molestos.

La inusual resolución surgió como respuesta a 18 reclamos formales presentados por vecinos del complejo habitacional. Las denuncias apuntan a disturbios recurrentes, con reportes precisos sobre gemidos, golpes de muebles y conversaciones en voz alta.

El consorcio diseñó un esquema de castigos progresivos para asegurar el cumplimiento de la norma. Frente a una primera infracción se enviará una notificación escrita, mientras que la reincidencia implicará una sanción económica de 237 reales, equivalentes a unos u$s50.

Los administradores evaluaron durante las reuniones vecinales la reproducción de grabaciones de audio como mecanismo de prueba para las multas. Además, analizan instalar sensores de sonido en los pasillos y lanzar campañas educativas sobre el respeto al descanso nocturno.

La noticia tomó relevancia inmediata en las redes sociales, donde los internautas apodaron a la restricción como el "toque de queda del amor". Las plataformas digitales se inundaron de comentarios irónicos y críticas frente a la intromisión en la vida personal de los inquilinos.

Especialistas en derecho advirtieron que la estricta normativa carece de validez legal. Los expertos explicaron que un consorcio tiene potestad para limitar el exceso de ruido en áreas comunes, pero no puede vedar prácticas íntimas en el interior de las unidades privadas.