Los abogados del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Fernando Burlando y Francisco Oneto, protagonizaron un fuerte cruce en los tribunales de San Isidro cuando comenzaron a insultarse a los gritos en los pasillos y terminaron afuera casi a las trompadas. Tras el incidente debió intervenir la policía y los jueces debieron frenar la audiencia tras el violento cruce. "Andá al bailando, payaso de mierda", le dijo el defensor de Leopoldo Luque al mediático abogado.
El nuevo juicio oral por la muerte del Diez se lleva a cabo este martes ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 (integrado por los jueces Alberto Gaig, Pablo Adrián Rolón y Alberto Antonio Ortolani) con nuevos testigos. El conflicto entre los letrados comenzó mientras declaraba el custodio Julio Soria.
Durante el interrogatorio, el abogado querellante Burlando puso en duda la confiabilidad del testigo y lo señaló por esquivar las respuestas al repetir una y otra vez frases como “no recuerdo”. Fue en ese momento que Francisco Oneto alegó que el testigo estaba siendo presionado y lo acusó de “apretarlo”. El intercambio escaló y se volvió cada vez más caliente hasta que el defensor le pidió a Burlando que dejara de gritar y a su pedido, el abogado de Dalma y Gianinna respondió con una cuestión personal.
“Irrespetuoso. Que me lo diga afuera”, le retrucó Oneto. “Usted está mal de la cabeza”, aplicó Burlando y el tribunal ordenó un cuarto intermedio para calmar las aguas y el cruce continuó en los pasillos.
Dalma y Gianinna Maradona junto a Fernando Burlando en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona.
Oneto salió al pasillo e invitó a Burlando a seguir la discusión cara a cara, lo que provocó que varios presentes, incluida la policía, corrieran hacia la puerta de la sala, donde los abogados quedaron frente a frente y al borde de la agresión; tras unos segundos de gritos se escuchó el cruce: “Sos un gil”, lanzó Burlando, a lo que Oneto respondió “Andá al bailando, payaso de mierda” antes de ser apartado por un fiscal,
Luego ambos pasaron el cuarto intermedio en una reunión con el presidente del tribunal, que analiza sanciones, mientras el juez Alberto Gaig advirtió que “la próxima situación que se produzca, los letrados van a ser expulsados de la sala”, tras lo cual el fiscal Patricio Ferrari retomó el interrogatorio al custodio Soria.
Lo que pintaba ser una jornada tranquila derivó en un cruce inesperado entre los abogados penalistas más mediáticos del país que protagonizaron un escándalo que retrasó la audiencia y aportó mayor tensión a la causa.