Con la llegada de la variante Ómicron de Covid-19, los casos se dispararon y generaron una nueva ola en todo el mundo. Luego aparecieron las subvariantes, siendo el escape inmunológico el uno de los problemas que más preocupa a los expertos.
Con la llegada de la variante Ómicron de Covid-19, los casos se dispararon y generaron una nueva ola en todo el mundo. Luego aparecieron las subvariantes, siendo el escape inmunológico el uno de los problemas que más preocupa a los expertos.
Una persona infectada con la última cepa podía transmitir el virus a nueve o diez personas. Esto indica que la transmisibilidad es alta, al igual que su capacidad de eludir las defensas del sistema inmune. La misma alberga el doble de mutaciones que otras variantes de interés.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en la lista de vigilancia a las subvariantes BA.4 y BA.5 porque son las que se propagan muy rápido. Se espera que dominen Estados Unidos, Reino Unido y Europa en las próximas semanas.
A pesar que los casos son leves, estos últimos sublinajes tienen la capacidad de escapar de los anticuerpos de los adultos totalmente vacunados y reforzados, situación que aumenta el riesgo de nuevos contagios.
El escape inmunológico es cuando las variantes de Covid-19 son resistentes a la vacuna por sus mutaciones. Hace referencia a una menor eficacia a la protección, por eso es necesario vacunarse de manera rápida cuando se cumple el plazo entre vacuna y vacuna.