Conmoción por la muerte de Ángel en Comodoro Rivadavia: la principal hipótesis de los fiscales

Facundo Oribones y Cristian Olazábal brindaron detalles sobre la investigación por la muerte del pequeño de 4 años, quien falleció por un paro cardiorrespiratorio en Comodoro Rivadavia.

Los fiscales Facundo Oribones y Cristian Olazábal hablaron sobre la investigación por la muerte de Ángel López, el pequeño de 4 años que falleció por un paro cardiorrespiratorio en Comodoro Rivadavia. La autopsia reveló "traumatismos en la zona del cráneo del niño" que podrían datar de varios días.

La Justicia avanza en la investigación por la muerte de Ángel López, el niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia y cuyo caso está rodeado de interrogantes. Según informaron los fiscales, la causa fue caratulada como “muerte dudosa potencialmente ilícita” y no se descarta ninguna hipótesis, incluido un posible homicidio.

El menor había ingresado a un centro de salud el 5 de abril y, tras permanecer internado, su fallecimiento se produjo en la mañana del 7. De acuerdo con los primeros datos, el niño llegó con un cuadro de paro cardiorrespiratorio, fue reanimado y logró recuperar el pulso, pero su estado era crítico y finalmente murió 48 horas después.

La autopsia, realizada por el cuerpo médico forense, reveló la presencia de traumatismos en la zona del cráneo. A partir de este hallazgo, los investigadores buscan determinar si esas lesiones, "que datan de hace más de diez días atrás", fueron provocadas de manera intencional o accidental. “Es lo que estamos tratando de establecer”, señalaron desde la fiscalía, a la espera de estudios complementarios.

Uno de los elementos centrales del expediente surge de la autopsia. “Se llevó adelante la autopsia por parte del cuerpo médico forense, surgieron algunos traumatismos en la zona del cráneo del niño”, explicaron. En ese sentido, subrayaron que “se está tratando de determinar si estos traumatismos fueron producidos por una lesión voluntaria o involuntaria”.

Las pericias médicas serán determinantes. “En principio diversos traumatismos y dependemos del informe histopatológico para determinar las lesiones”, indicaron, al tiempo que aclararon: “Externamente no hay lesiones, por lo tanto con el informe histopatológico vamos a poder determinar”. Sobre la data de los golpes, agregaron: “los golpes datarían de diez días atrás” y “aparentemente son recientes, pero dependemos del informe del equipo forense”.

En cuanto a la investigación judicial, remarcaron que “las líneas de investigaciones son diversas, se investiga el caso como un posible homicidio pero no se descarta nada”. También precisaron que “de momento no hay imputados, si hay sospechados están siendo vigilados por personal policial” y que “las personas que están sospechadas están en la ciudad y están siendo monitoreadas por personal policial”.

Entre esas personas, la madre del niño y su pareja quedaron bajo la lupa. “Por eso la madre y la pareja quedaron vinculadas a esta causa como sospechosos. Formalmente no están imputados”, aclararon. Además, indicaron que la mujer “está vinculada a proceso, se puso a disposición y hay un abogado de por medio”.

Como parte de las medidas, se realizaron allanamientos y secuestros. “El miércoles se hizo la medida de comprobación directa, se procedió al secuestro de celulares (casa de la madre)”, detallaron, y añadieron que “se han secuestrado distintos elementos que están siendo peritados en este momento” mientras quedaron a la espera de los informes complementarios.

Otro eje clave es el análisis del contexto familiar. “Hay cinco expedientes en el fuero de familia, estamos en el análisis de los mismos”, señalaron. También reconocieron que “existieron denuncias anteriores que en realidad fueron desestimadas o archivadas por no encontrar elementos de convicción que permitiera su avance” y que el niño se encontraba en una situación de vulnerabilidad con una situación de denuncia cruzada de ambos progenitores.

El fiscal Cristian Olazabal, por su parte, aportó que “desde el ámbito penal no teníamos ningún indicador o alerta previa de que algo estaba pasando con este menor”, aunque confirmó la existencia de “un expediente (en el juzgado de familia)”. En esa línea, explicó: “Nosotros no queremos hablar personalmente con ellos porque es un contexto complejo. No recibí ninguna denuncia contra estos profesionales”.

Finalmente, desde la fiscalía advirtieron que aún resta avanzar en la recolección de testimonios: “Estamos escuchando todas las versiones, ninguna persona ha venido a la fiscalía así que por el momento no hay ninguna entrevista formal”.

Ángel Comodo Rivadavia
Ángel, de 4 años, hijo de Mariela Andrade y Luis López.

Ángel, de 4 años, hijo de Mariela Andrade y Luis López.

Conmoción por la muerte de Ángel en Comodoro Rivadavia: la principal hipótesis de los fiscales

Mariela Andrade, la madre de Ángel, el menor que perdió la vida en circunstancias sospechosas en Comodoro Rivadavia, habló por primera vez y rechazó su participación en el trágico desenlace. "Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué", expresó la mujer en una entrevista con ADNSUR.

Sobre el último domingo, la madre detalló que el niño se acostó en su cama sin problemas evidentes tras un paso por el baño. Minutos después, su actual pareja le advirtió sobre la falta de respiración del pequeño: "No respira". "Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida", relató.

Ante la emergencia, la pareja solicitó auxilio en la vía pública por el estado de inconsciencia del menor. Cuando arribaron los médicos, el paciente presentaba un cuadro crítico. "Tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno", puntualizó.

La mujer exigió respuestas por las lesiones internas detectadas en los estudios forenses y reiteró su postura frente al caso. "Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada", argumentó con firmeza.

La familia materna denuncia amenazas y conflictos previos

La entrevistada acusó a su expareja y padre del niño por constantes episodios de violencia durante el embarazo y los primeros meses de vida del menor. Según su testimonio, los problemas de adicción del hombre motivaron la separación. "Abusó de mi ignorancia y me echó a la calle", rememoró.

Luego de un tiempo de distancia, Mariela inició un proceso judicial para obtener la guarda de su hijo. Ese recorrido legal culminó en noviembre, momento en el cual Ángel se mudó a la nueva casa de su madre.

Por último, la mujer justificó su ausencia en el velorio por temor a represalias. "Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija. Primero está mi hija", sostuvo.

A su vez, desmintió un abandono en el hospital e indicó que un profesional de la salud desestimó ataques físicos. "El director pediátrico salió a hablar y dijo que mi hijo entró a la guardia y no tenía signos de violencia", concluyó.

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