Las faltas ortográficas pueden surgir en cualquier descuido por una simple confusión entre una letra u otra, un acento olvidado, una mala conjugación o el uso errado de algún artículo o pronombre.
Las faltas ortográficas pueden surgir en cualquier descuido por una simple confusión entre una letra u otra, un acento olvidado, una mala conjugación o el uso errado de algún artículo o pronombre.
Es por eso que la Real Academia Española (RAE) se encarga de contestar a todas las consultas que surgen día a día, a través de las redes sociales.
Los artículos presentan variaciones de género y número. En algunas ocasiones no se sabe diferenciar el uso de cada uno y esto provoca errores de ortografía y gramaticales.
Lo ideal para saber si es correcto o no un vocablo dudoso es buscar el significado y la forma correcta de utilizarlo en alguna guía ortográfica o virtual desde la página de la RAE.
Según la Real Academia Española, el término maratón puede emplearse tanto en masculino “el maratón” como en femenino “la maratón”.
Algunos ejemplos utilizados comúnmente son:
Según lo indicado en el Diccionario panhispánico de dudas, el sustantivo maratón, que se refiere a una “carrera pedestre de resistencia” y, en general, a una “competición de resistencia o actividad larga e intensa”, comenzó a circular en el primer tercio del siglo XX con género masculino.
Tiempo después, por influencia del género de prueba o carrera, se extendió su uso en femenino, que también se considera correcto.
Es importante resaltar que en cuanto a la grafía, se desaconseja la escritura con “th” (marathón).
Por otro lado, si el sustantivo maratón va acompañado de algún adjetivo, lo ideal es que este concuerde en género con el artículo por el que se haya elegido, ejemplo: la media maratón o el medio maratón, no la medio maratón.
Por lo tanto, las dos formas son válidas y correctas. A modo informativo se indica que los términos maratoniano y maratonista son los adecuados para referirse a los participantes en esa prueba.