Debido a la globalización, los idiomas se han retroalimentado en todo el mundo y con el pasar del tiempo, palabras extranjeras fueron adoptados en la vida cotidiana. De hecho, hasta aparecen en el Diccionario de la lengua española, pero hay que tener en cuenta varios conceptos y detalles a la hora de utilizar estas expresiones.
En el caso de los anglicismos o extranjerismos, en algunas ocasiones pueden representar ciertas dificultades durante la adaptación al idioma. Estos vocablos mantienen construcciones inusuales o inexistentes en el español y, por ende, no se pueden aplicar las reglas gramaticales y ortográficas generales del español.
Generalmente, la adaptación más adecuada al español, se basa en que no implique una dificultad excepcional en la pronunciación y no se pierda la propia raíz de la palabra.
Uno de los ejemplos más notorios, que despierta duda en muchas personas, es "cruasán" o "croissant". ¿Cuál es la forma correcta para redactarla? A continuación, el veredicto de la Real Academia Española (RAE).
Cómo se escribe, ¿“croissant” o “cruasán”?
En el castellano lo correcto es escribir “cruasán” que reproduce aproximadamente a la pronunciación francesa de “croissant”. El término fue adaptado según La Real Academia Española (RAE) para referirse al “Bollo de hojaldre en forma de medialuna”. Su prural es "cruasanes".
Algunos ejemplos donde se utiliza esta palabra:
- ¡Que rico cruasán!
- Hay cruasanes recién salidos del horno.
- Mi desayuno favorito es cafe con leche acompañado de un cruasán.
La RAE adoptó la consulta mediante su cuenta de Twitter por el día del cruasán, el 30 de enero. Además, agregó que es válido escribir los textos en español la palabra de origen “ croissant ”, pero debe escribirse con un distintivo en cursiva o con la palabra encomillada para indicar que es un extranjerismo.
Por ultimo y no menos importante, croissant quiere decir en el idioma francés medialuna creciente debido al parecido al bollo con la luna creciente.