- En Argentina existen distintas formas de resolver infracciones viales, desde el pago con descuento hasta la impugnación o la prescripción legal.
- Reclamar una multa injusta requiere presentar pruebas, seguir los plazos y conocer las vías habilitadas en cada jurisdicción.
- Los descuentos del 50% solo aplican si se abona voluntariamente sin impugnar, mientras que esperar la prescripción puede generar problemas al renovar licencias o vender vehículos.
- Con los valores de las sanciones en aumento, entender cómo actuar ante una infracción permite ahorrar dinero y evitar demoras administrativas.
En las principales ciudades argentinas, las infracciones de tránsito forman parte de la rutina de miles de conductores. Tanto por exceso de velocidad, mal estacionamiento o por usar el celular al volante, las sanciones económicas pueden generar problemas importantes. Sin embargo, conocer los procedimientos legales disponibles puede marcar la diferencia entre pagar de más o resolver el problema de forma rápida y económica.
Hoy existen tres caminos posibles frente a una multa: pagar con descuento, presentar un descargo formal o esperar la prescripción. Cada una de estas opciones tiene requisitos específicos y consecuencias distintas, por lo que es muy importante entender cómo aplicarlas según el tipo de infracción y la jurisdicción.
Mientras los valores de las multas se actualizan con frecuencia y los controles son más estrictos, estar informado resulta fundamental. Saber cuándo corresponde impugnar, cómo acceder a beneficios de pago o en qué casos una sanción prescribe puede evitar gastos innecesarios y complicaciones futuras.
Multas de tránsito Provincia de Buenos Aires
Cómo podés gestionar las multas de tránsito para no pagar de más
La alternativa más práctica para quienes desean resolver una infracción sin demoras es el pago voluntario. Esta modalidad permite abonar la multa con un 50% de descuento, siempre que el conductor reconozca la falta y renuncie a su derecho a impugnar. Es una opción conveniente para quienes buscan cerrar el trámite de manera inmediata y evitar intereses o gestiones judiciales.
Por otro lado, si el automovilista considera que la sanción fue mal aplicada, puede iniciar un reclamo formal. Para eso debe presentar un descargo acompañado de pruebas, como fotos, comprobantes o declaraciones de testigos. El trámite comienza ingresando al sitio oficial de infracciones del Gobierno con el número de DNI o patente, donde se verifican los detalles de la multa (fecha, lugar y tipo de falta).
En la Ciudad de Buenos Aires, las impugnaciones pueden gestionarse por tres vías:
- A través del WhatsApp oficial (1150500147).
- De manera presencial en la Dirección General de Administración de Infracciones (DGAI).
- Por videollamada con turno previo mediante BOTI, el asistente virtual del Gobierno porteño.
Al presentar el descargo, el conductor pierde el beneficio del descuento del 50%. Los documentos requeridos son: DNI, cédula verde o azul del vehículo, copia de la multa y las pruebas que sustenten la defensa.
Por último, hay una opción menos recomendable. Esta consiste en aguardar la prescripción de la multa, es decir, el vencimiento del plazo para su cobro. Este período depende de la jurisdicción: en la Ciudad de Buenos Aires es de 5 años, mientras que en la provincia puede variar según la gravedad de la falta.
Aunque puede parecer una solución simple, mantener multas activas puede generar inconvenientes, como la imposibilidad de renovar la licencia o vender el vehículo. Además, el plazo se interrumpe si el expediente pasa a instancia judicial o si se comete una nueva infracción grave.
En cuanto a los valores actualizados, las multas en CABA parten desde $39.925 (por no portar licencia) y pueden superar los $3.000.000 en casos graves. En la provincia de Buenos Aires, se calculan en Unidades Fijas, cuyo valor equivale a medio litro de nafta Premium del ACA.