Caso de la niña E: la mamá de la menor aseguró que "alguien se la llevó"

Tania, la madre de la menor que estuvo desaparecida casi un día en Cosquín, habló por primera vez sobre lo ocurrido y defiende la idea de que "un extraño se la llevó". "Tenía los piecitos llenos de espinas", lamentó.

Luego de la aparición con vida de Esmeralda López, su madre relató el dramático momento del reencuentro y expresó su alivio: “Estoy contenta, feliz de que está conmigo”. En la misma línea, y a la espera de respuestas, Tania asegura que "alguien se la llevó".

Según contó, la pequeña se mostró angustiada al verla, “llorando de la emoción” y sin querer soltarse. “Abrazarme y tenerla en mis brazos… no quería dejarla”, recordó.

La mujer explicó que la niña fue encontrada en buen estado general, aunque con algunas lesiones. “Lo único que tenía era un golpecito en la frente y los piecitos con espinas”, detalló, y agregó que los estudios médicos realizados arrojaron resultados positivos: “Hicieron análisis de sangre, análisis de orina. Está todo perfecto. Eso me da mucha tranquilidad”. Sin embargo, señaló que la menor no pudo brindar información sobre lo ocurrido: “No dijo nada, es una bebé, habla pero no se le entiende”.

En cuanto a lo sucedido, la madre fue contundente con su hipótesis: “Yo creo que alguien me la ha llevado. Esa es mi percepción de madre”. En ese sentido, descartó conflictos personales: “Somos personas de bien, no tenemos problemas con nadie”, y sugirió que pudo haber sido alguien que conoce la zona. “Para mí es alguien que la quiso llevar y después la dejó cerca de mi casa”, sostuvo.

DESAPARICIÓN de ESMERALDA: HABLÓ el ABUELO de la MENOR

Uno de los puntos que más le llamó la atención fue cómo encontraron a la niña. “La encontré con su body, pero al revés y mal puesto”, relató. Además, indicó que tenía signos en el cuerpo: “Tenía sus piecitos todos raspados, llenos de espinas”. Esto, según dijo, refuerza sus dudas sobre en qué condiciones estuvo durante las horas en las que permaneció desaparecida.

La mujer también remarcó que durante la búsqueda, tanto ella como vecinos recorrieron intensamente la zona donde finalmente apareció la menor, sin éxito. “Pasamos por el mismo lugar y no vimos nada, ni un rastro”, aseguró. Por eso, insistió en la necesidad de profundizar la investigación: “Lo único que pido es que esto siga, porque no se puede quedar así”.

Pese a la angustia vivida, destacó el trabajo de las autoridades y la solidaridad del entorno. “Estoy agradecida con todos, con la fiscalía, con la policía, con los bomberos”, afirmó. También tuvo palabras de reconocimiento para los vecinos: “Fueron los primeros en salir a buscarla, incluso antes que llegaran las autoridades. No tengo palabras para agradecerles”.

En medio del impacto emocional, la madre admitió que el episodio cambiará su vida cotidiana. “Obvio que ahora los voy a cuidar mucho más, no los voy a dejar ni un segundo solos”, señaló, y confesó el miedo que le dejó la situación: “No se lo deseo a nadie. Les pido a todas las mamás que cuiden a sus hijos, que no se descuiden ni un segundo”.

Finalmente, recordó el emotivo reencuentro entre la niña y su hermano, a quien buscó apenas lo vio: “Fue directo a él, lo abrazó y lo besó. Estaba súper contenta”. Incluso, contó que llevaba unos juguetes que le habían dado en el hospital para compartir. “Es mi vida, es mi todo”, concluyó, aún conmovida por lo ocurrido.

Caso Esmeralda: el abuelo reconstruyó los momentos previos a la desaparición de la niña

El abuelo de Esmeralda López habló tras la aparición con vida de la menor en Córdoba y llevó alivio a la familia. Marcelo espera que se esclarezca la situación y comentó: “Gracias a Dios, al menos vamos a poder dormir tranquilos”.

En su testimonio, el hombre reconstruyó los momentos previos a la desaparición y apuntó a un descuido como punto de partida. Según explicó, la pequeña salió desde el patio de la casa luego de que una puerta quedara abierta mientras su abuela realizaba tareas domésticas. “Fue un descuido como le puede pasar a cualquiera”, sostuvo.

De acuerdo con su relato, la niña habría salido sola hacia el frente de la vivienda y se dirigió a una zona de arena donde solía jugar. Sin embargo, el abuelo descartó que haya podido alejarse por sus propios medios hacia el descampado cercano. “Es imposible que haya caminado sola por ahí, hay espinas por todos lados. Una criatura tan chica no puede pasar por ese lugar”, remarcó.

En ese sentido, planteó su principal hipótesis: “Para mí, alguien la alzó y se la llevó. No sé quién ni por qué, pero sola no se fue”. También señaló que por el lugar circulan habitualmente personas que van y vienen hacia barrios cercanos, aunque aclaró que no tiene sospechas concretas sobre nadie.

El hombre también destacó que la menor fue encontrada a unos 400 metros del lugar donde desapareció, lo que refuerza, según su visión, la idea de la intervención de terceros. “No entiendo cómo apareció ahí. Es lo que más me llama la atención”, dijo.

Respecto al estado de la niña, indicó que fue hallada en buenas condiciones generales, con un leve golpe en el rostro. “La vi por videollamada, estaba bien, normal. Solo tenía un raspón”, relató. Además, mencionó que la noche fue fresca, lo que incrementa las dudas sobre cómo logró pasar tantas horas fuera sin mayores consecuencias.

Otro dato que llamó la atención en la investigación es que la menor tenía la ropa colocada al revés al momento de ser encontrada. Sobre esto, el abuelo evitó sacar conclusiones: “No puedo decir nada porque no sé qué pasó”, afirmó.

Durante la búsqueda, la policía utilizó perros rastreadores que marcaron en reiteradas ocasiones el mismo sector del descampado, lo que orientó el operativo. En la zona también hay construcciones abandonadas y, según trascendió, personas que ocasionalmente transitan o permanecen allí.

El hombre también rechazó de plano cualquier sospecha sobre su familia. “No tenemos problemas con nadie, ni conflictos. Somos una familia trabajadora”, aseguró, al tiempo que agradeció la ayuda de vecinos y allegados durante las horas de desesperación.

Finalmente, describió el momento en que se enteraron de la aparición de la niña: “Empezaron a gritar que la habían encontrado y salió todo el mundo. Fue un alivio enorme”. Y cerró con emoción: “Si la hubiéramos encontrado de otra manera, no sé qué habría sido de mí. Gracias a Dios está viva”.

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