Uno de los abogados de la familia de Fernando Báez Sosa, Fabián Améndola, se cruzó con el periodista Diego Brancatelli porque cuestionó el pedido de la pena máxima para los ocho rugbiers, cuyo veredicto se conocerá la semana próxima.
Uno de los abogados de la familia de Fernando Báez Sosa, Fabián Améndola, se cruzó con el periodista Diego Brancatelli porque cuestionó el pedido de la pena máxima para los ocho rugbiers, cuyo veredicto se conocerá la semana próxima.
En el programa Argenzuela en C5N, con la conducción de Jorge Rial, el letrado reaccionó ante las palabras de Brancatelli que apuntó: "Cuando los pibes que tienen 17 y 18 años y se van de vacaciones, yo no sé en que puede terminar cada uno (...)". Y luego se puso en el lugar de los padres de los acusados: "Nunca escupamos para arriba (...) uno por los hijos hace todo. No sería tan soberbio y agresivo de decir que hay que buscar un psicólogo" sostuvo el periodista. Améndola respondió: "De qué me estás hablando, estos pibes sabían perfectamente lo que hicieron y porque lo quisieron matar".
"Ninguno de esos ocho pueden ser hijos míos", aseguró el letrado a los gritos y analizó "la intención homicida" de los jóvenes porque "ninguno llamó a su padre para decir ´che viejo me mandé una cagada´ y en cambio dijeron ´matamos a uno somos los demoledores´", recalcó Améndola sobre los acusados del homicidio del joven en Villa Gesell.
Branca insistió en que quizás la familia Améndola tuvo la posibilidad de darle educación y ocuparse de sus hijos y otros no pudieron hacerlo y enfatizó: "Tal vez de los ocho no todos tienen ese instinto asesino y que no fueron participantes y que tu hijo se tiene que comer perpetua porque hay dos abogados mediáticos que le comieron la cabeza a la gente y a la Justicia". Además remarcó que "hay que analizarlo con un poco más de tranquilidad para buscar justicia".
En un modo entre ofuscado y exaltado, el abogado que se vio conmovido en todo momento del juicio y en el alegato de la defensa en el TOC N°1 de Dolores agregó: "Esto pasó porque el boludo de Fernando, Dios quiera esté en la gloria del Señor, se metió con un hijo de puta que le juró que lo iba a matar, lo señaló con el dedo, se cruzó la mano por la garganta y lo fueron a esperar. Estuvieron 7 minutos alrededor del pibe y esperaron que la Policía que estaba en el lugar se fuera y lo molieron a palos hasta que lo dejaron muerto en el piso", detalló.