Restaurar los humedales del Paraná nos llevaría aproximadamente 300 años. Por eso hay que frenar con el constante maltrato y con los incendios de nuestras tierras para evitar un posible colapso ambiental que ni siquiera podría revertirse con una restauración activa.
¿Sabías que desde principios de agosto se quemaron más de 20.000 hectáreas en distintas zonas del Delta de Paraná, frente a Rosario, Villa Constitución, San Nicolás de los Arroyos y San Pedro?
Además, según el Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario, más de 100.000 hectáreas se consumieron por el fuego. Un estudio detectó que el suelo quemado alcanzó hasta 12 centímetros de profundidad, lo que provoca la pérdida del banco de semillas natural y también detectó que el 70% de los humedales no registró revegetación a mediano plazo.
Extinción de especies, alteraciones del clima y pérdida de fertilidad en los suelos son algunos de los efectos ambientales más severos en los incendios en las islas del Delta de Paraná, por lo que especialistas en ecología advirtieron que se van a necesitar entre 300 y 400 años para recuperar el humedal que teníamos.
Cuando el fuego quema el mismo lugar 15 o 20 veces, el humano tiene que intervenir haciendo restauración activa introduciendo a las especies que había en ese lugar. Incluso así, un ceibo, por ejemplo, tarda más de 30 años en llegar a su adultez.
Además se detectó que en los últimos dos años, en diez puntos del Delta del Río Paraná se iniciaron incendios al menos 59 veces. Lo más triste de todo esto es que detrás de la desaparición de todos los humedales, hay un plan de querer cultivar encima de la tierra quemada.
Sin los humedales, el tipo de clima que tenemos se alteraría y cambiaría todo el ciclo biológico de un montón de especies. Los suelos erosionados perderían los servicios fundamentales de los humedales, como por ejemplo la retención de agua ya que funcionan como esponjas absorbentes.
El pasado 10 de noviembre en nuestro país se dieron dos dictámenes por la Ley de Humedales, que va a ser tratada en diciembre por la Cámara de Diputados para ver si finalmente tenemos una ley que proteja a estos ecosistemas fundamentales para la vida del ser humano.
El debate alrededor de la Ley de Humedales ya lleva varios años y esta sería la cuarta vez que uno de los proyectos pasa a Diputados. ¿Será la cuarta la vencida? ¿Qué más podemos hacer para que dejen a nuestras tierras en paz?