Aldo Beroisa, el artista detrás del Messi Monumental de Cutral Có

Así como Leo trajo la Copa del Mundo en Qatar 2022 y devolvió la alegría a los argentinos, Aldo Beroisa levantó la obra más grande del astro del fútbol para devolver a Cutral Có la esperanza de ser recordada por el arte y la identidad, y no por la estigmatización del pasado.

Las rodillas de Lionel Messi se hundieron en el césped del campo de juego en Qatar 2022 y sus brazos se abrieron al cielo cuando Cachete Montiel convirtió el penal que selló la victoria de la Selección Argentina y el tercer campeonato mundial. A partir de ese instante, al escudo de la AFA había que bordarle una tercera estrella y a la Pulga levantarle un monumento y eso fue lo que hizo Aldo Beroisa en Cutral Có.

La iniciativa nació de una conversación entre el escultor y el subsecretario de Deporte y Juventud, Juan Pablo Churruarín. La idea inicial era sencilla: una estatua de Messi de tamaño real. Pero Aldo, fiel a su sello personal y a la impronta de su ídolo, propuso algo más grande. Mucho más grande. Tres maquetas después, el proyecto tomó forma y nació una escultura de 27,30 metros de altura y 70 toneladas, erigida sobre la Ruta 22, en el acceso al Parque Industrial de Cutral Co.

"El trabajo fue arduo", recuerda Aldo, entrevistado por C5N. “Fue muy tedioso, trabajamos hasta tarde, incluso los feriados desde las seis de la mañana hasta la madrugada”, contó y destacó que no estuvo solo en la odisea: su familia y vecinos lo acompañaron, acercándole tortas fritas, bebidas e incluso un motorhome para descansar. La obra se convirtió en un movimiento comunitario, un símbolo de pertenencia de identidad para Cutral Có.

Del boceto a la obra monumental

La obra comenzó en la primavera de 2024 y requirió la realización de tres maquetas previas, un proceso que demandó tiempo y dedicación. En cuanto a la elección de materiales, también habla de la identidad del lugar: caños de conducción, hierro reciclado, piezas en desuso de la comarca petrolera. Todo soldado y forrado para dar forma a un Messi arrodillado, como aquel instante en Qatar 2022 cuando, tras el penal de Montiel, el capitán se desplomó sobre el césped en señal de misión cumplida.

Las dimensiones son tan imponentes como el homenaje que representan. El primer tramo construido ya alcanza las 12 toneladas; la cabeza, por sí sola, pesa cerca de cuatro. Cada pierna demandó alrededor de ocho toneladas una vez finalizada. El conjunto completo supera las cincuenta toneladas, según los cálculos de Aldo Beroisa.

No se trata de cualquier obra y tampoco de cualquier artista. Aldo Beroisa combina su sensibilidad como escultor con sus conocimientos de ingeniería, cálculos estructurales y un trabajo de fabricación y montaje que se extendió de día y de noche. No es solo una estatua, es una hazaña colectiva que transforma hierro y mortero en símbolo de identidad.

Un cambio de imagen

Así como la Pulga cargó sobre sus hombros la esperanza de un país entero, Aldo Beroisa decidió levantar, con hierro y mortero, la defensa del nombre de su ciudad. Cutral Co, catalogada como con la etiqueta de “piquetera”, y encontró en la obra monumental una nueva forma de narrarse al mundo.

Aldo le explicó a C5N que Cutral Co arrastra el recuerdo de las puebladas de los años 90, cuando la privatización de YPF dejó a miles sin empleo y el pueblo se levantó en protesta. Ese pasado, que dio origen al movimiento piquetero, también generó un estigma para los locales. “Yo participé de esa pueblada y me siento orgulloso, pero también pesa el amor por mi tierra. Quise cambiar ese concepto y que tengamos otra fama”, explica Aldo, quien ya lleva más de 70 monumentos en toda la Patagonia.

Un símbolo de resiliencia

La estatua de Messi no es solo un homenaje al ídolo deportivo. Es también una metáfora de resiliencia: un pueblo que, como su capitán, supo cargar con críticas, derrotas y estigmas, pero que se levantó para mostrar otra cara. “Cutral Co es la capital de los monumentos”, dice Aldo, convencido de que el arte puede ser la llave para transformar la mirada externa.

Para Beroisa, la verdadera dimensión de Messi está en la historia de esfuerzo y superación que lo llevó a convertirse en uno de los deportistas más importantes del mundo.

Si bien Leo aún no sabe del homenaje, aunque Claudio “Chiqui” Tapia ya está al tanto. Aldo prefiere mantener la reserva: “No quiero ponerle otra presión, suficiente tiene con representar al país. Demasiado ha hecho por nosotros”.

Hoy la escultura de Messi se levanta sobre la Ruta 22, en el acceso al Parque Industrial de Cutral Co, como una parada obligada para quienes llegan desde Buenos Aires o desde Zapala rumbo a la cordillera. Durante años, muchos evitaron pasar por allí por la fama de cortes de ruta que marcó a la ciudad en los noventa.

Pero ahora, la ciudad invita a detenerse, mirar hacia arriba y descubrir que su identidad puede transformarse en monumento. La obra no es solo hierro y cemento: es memoria, comunidad y esperanza. Un Messi arrodillado que, desde Cutral Co, parece decir: “Cumplí, llegué”.

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