Abogada detenida en Brasil por racismo: las críticas de los clientes al bar y la investigación por posible estafa

Agostina Páez fue imputada por injuria racial y teme por su vida, a la espera de poder volver al país. Mientras tanto, se conocieron las críticas recibidas al local por presuntos cobros injustificados a los consumidores.

Tiene 29 años y desde el miércoles 14 de enero, lo que parecían ser unas vacaciones soñadas, se convirtieron en una verdadera pesadilla. Agostina legó a Brasil el sábado 10 junto a un grupo de amigas para disfrutar una semana en Río de Janeiro.

El miércoles decidieron salir a conocer la noche carioca y optaron por ir a bailar a la zona de Ipanema, de las más visitadas en esa ciudad. Fue así que el grupo llegó a “Barzin Gastrobar”, un boliche ubicado sobre la calle Vinicius de Moraes, a escasos 150 metros de la playa.

La noche transcurrió con normalidad. Agostina y su amigas bailaron, bebieron y disfrutaron sin sospechar nada de lo que sobrevendría. Es que al momento de intentar irse del local, un empleado las interceptó: “Cuando estábamos saliendo, había una fila para salir junto a otras personas y nos retienen en la puerta solo a nosotras tres porque teníamos “consumos sin pagar”, confió Agostina a C5N.com.

Las mujeres mostraron inmediatamente pruebas de que ellas habían pagado toda aquello que habían consumido. De hecho, la cuenta era sencilla: entre todas sólo habían comprado una botella.

abogada brasil

A pesar de ello, los empleados del bar insistían con que cada una de ellas debía abonar un trago. Las mujeres lo desconocieron y así comenzó la discusión por la cual la abogada está retenida en Brasil con tobillera electrónica.

“Nosotras ahí nomás empezamos a mostrar los comprobantes de que habíamos pagado en el momento lo que habíamos consumido”, recuerda Agostina. Pero no les importó e insistían con que debían pagar por aquellos consumos extra que les imputaban. Tras algunos minutos de tensión, las amigas decidieron pagar.

Pero al momento de hacerlo algo les llamó la atención: los empleados se reían entre ellos burlándose de la situación. Inmediatamente las mujeres supusieron que habían sido víctimas de una estafa, pero todo se volvería más dramático.

Comentario 1

Luego de habilitarles la salida del local, entre risas y gestos obscenos, los empleados del bar las siguieron desde el primer piso, donde funciona el boliche, hasta la puerta en planta baja. Fue al salir del bar donde Agostina cometió lo que para la justicia brasilera es un injuria racial, un delito grave que prevé una pena de cárcel de dos a cinco años.

Ya en la vereda, mientras los empleados del bar seguían riéndose y hacían gestos obscenos a modo de burla, la joven de 29 años les gritó “mono” e hizo gestos imitando al animal.

Nunca imaginaría lo que sucedería. Casi de inmediato el empleado del bar llamó a la policía para acusarla de racista. Acusación que devino en que se le retenga su pasaporte y se le coloque una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos.

Comentario 2

Desde ese día Agostina vive un verdadero calvario. Atormentada por cientos de brasileños tuvo que cambiar de alojamiento, luego de que tres hombres haciéndose pasar por policías intentaran llegar hasta ella.

Pero con el correr de los días y luego de contratar un abogado en Santiago del Estero y una defensa técnica en Río de Janeiro, comenzó a obtener pruebas que reforzaron su sospecha y la sus amigas: ¿y si realmente fueron víctima de una estafa?

Fue así que la propia investigación de su defensa dio con un hecho clave. Lo que vivieron en “Barzin Gastrobar”, no fue para nada una novedad. Es más, hasta pareciera ser un modus operandi. De hecho para constatar aquello se nutrieron un de un elemento novedoso: las calificaciones en redes del bar.

La sorpresa fue grande al encontrar decenas de clientes que relataban la misma situación de la que ellas habían sido víctimas. “Cuidado con este lugar, te cobran bebidas extras que usted no consume”, afirma un comentario. Otro usuario aportó más detalles: “A la salida, todos los tragos cobran extra porque si, diciendo que le echaron algo extra a la bebida sin ser así”.

Comentario 3

Los comentarios de ese tipo se reiteran (algunos acompañan esta nota) y abren una nueva hipótesis en torno a lo sucedido en ese local bailable hace 11 días. En las últimas horas Agostina fue imputada formalmente por “injurias raciales” y esa decisión se anunció bajo el lema: “El crimen no quedó impune y en Río de Janeiro el racismo no es una broma”.

Una declaración de principios que detrás esconde una serie de medidas que resultan un tanto desproporcionadas para alguien sin antecedentes que no representa riesgos procesales y que siempre estuvo a derecho.

Ahora el Ministerio Público Fiscal carioca debe resolver su situación procesal, al igual que la de una de sus amigas que fue imputada por falso testimonio.

Policía de Río

El racismo es crimen y debe ser penado, sobre todo en Brasil donde los niveles de segregación contra las mayorías afro descendientes se ha vuelto una política de Estado desde la llegada de Lula da Silva al poder. Aún así, cuando se trata de que un hecho y su condena, a partir de su difusión se vuelva “ejemplar” todo se tergiversa y la administración de justicia se vuelve más y más borrosa.

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