Marcelo Tinelli protagonizó una extensa charla sobre su carrera y su vida personal en "Paren la Mano", programa que conduce Lucas Rodríguez en Vorterix, la radio fundada por su histórico rival Mario Pergolini. Durante cerca de dos horas, el conductor habló de los éxitos de Showmatch y Bailando por un sueño, su vínculo con distintos presidentes, su experiencia al frente de San Lorenzo, las elecciones de la AFA que terminaron en un insólito empate 38 a 38, su relación con el conductor de CQC y sus encuentros con Diego Maradona. También se refirió al impacto que le generó la carta que Lionel Messi publicó tras la muerte de su padre, Jorge Messi, y recordó distintos momentos de su extensa trayectoria en los medios y el deporte.
Pero uno de los momentos más llamativos de la entrevista ocurrió cuando Tinelli aceptó participar de una versión especial de “Copero”, el juego que se hizo popular por plantear una suerte de “elige tu propia aventura” en la que los participantes construyen una carrera fútbolistica. En esta oportunidad, la dinámica estuvo adaptada al mundo de la televisión y el entretenimiento.
En el recorrido imaginario, Tinelli perdió un Martín Fierro contra Pergolini, participó de la fundación de C5N y hasta logró convertirse en presidente de la AFA después de imponerse por 38 a 37. Sin embargo, el momento decisivo llegó cuando el juego le planteó la posibilidad de trasladar su carrera al terreno político.
Lucas Rodríguez leyó entonces la consigna: “La gestión en el deporte rompió todos los límites pensados. Un partido político te quiere medir para mejorar la realidad de los argentinos”.
Las opciones que aparecieron en pantalla eran dos. La primera: “Aceptar la medición: encuestas, focus groups y tu cara en todas las pantallas del país”. La segunda: “Declinar amablemente: agradecés la propuesta y te quedás donde sabés moverte”.
En un primer momento, Tinelli se inclinó por rechazar la propuesta. Sin embargo, los integrantes del programa comenzaron a convencerlo de que aceptara. “El país te necesita”, le dijo Germán Beder, integrante de la mesa.
Finalmente, el conductor decidió aceptar la medición. Y, dentro de la lógica del juego, los resultados fueron contundentes: “Los números llegan al búnker. Medís más que todos los candidatos juntos. Se abren las urnas. Sos presidente de la Nación durante un mandato”.
Pero la ficción no terminó allí. La pantalla continuó con una particular proyección sobre el futuro de Tinelli: “El calor de la gente es tal que convertís a Argentina en una monarquía y todos viven felices para siempre”.
La resolución desató el festejo de todo el estudio. Los integrantes de “Paren la Mano” comenzaron a cantar “Se siente, se siente, Marcelo presidente”, mientras Tinelli reaccionó con humor y aprovechó para volver a meter a Pergolini en la escena. “Seguro me derroca”, bromeó el conductor entre risas.
El “superpoder” y el punto débil de Marcelo Tinelli
Durante la charla, Tinelli también respondió dos preguntas personales que expusieron una de las claves que, según él, marcaron su carrera: su “superpoder” es ser ingenuo, mientras que su principal debilidad fue no haber aprendido nunca a hablar inglés.
“Ser ingenuo. La gente no lo cree, pero muchas veces había cosas que no sabía. No saber muchas veces me parece que es un superpoder”, explicó. Y agregó que esa característica le permitió preguntar, improvisar y aprender sobre la marcha: “También el pifiarla al aire, ir aprendiendo al aire. A mí me gusta aprender al aire”.
Para graficarlo, recordó algunas situaciones inesperadas que terminaron convirtiéndose en momentos televisivos. Entre ellas, cuando en lugar de decir “Videomatch” alguien lo saludó con un “Hola Susana” y la situación terminó provocando una explosión de risas. “Esas cosas que pasan sorprenden. A mí me parece un superpoder”, sostuvo.
En la vereda opuesta ubicó su principal punto débil: no haber aprendido nunca a hablar inglés. Tinelli reconoció que esa limitación le hizo perder oportunidades y le impidió mantener algunas charlas con artistas internacionales que pasaron por sus programas.