La "reina de la ketamina" fue condenada a 15 años de cárcel por la muerte de Matthew Perry

Jasveen Sangha se había declarado culpable en 2025 de "distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones graves". Fue quien facilitó la droga que le causó la sobredosis al actor de Friends.

La justicia federal de Estados Unidos condenó a 15 años de cárcel a la "reina de la ketamina", Jasveen Sangha, por su responsabilidad en la distribución de la droga que la causó la sobredosis, seguida de muerte, al actor de Friends Matthew Perry en 2023.

En septiembre de 2025, la mujer de 42 años se había declarado culpable de cinco cargos federales, entre ellos "distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones graves". El tribunal también ordenó tres años de libertad supervisada una vez cumplida la condena.

"Cuando supo que había vendido las drogas que causaron la muerte de Perry, no le importó y siguió vendiendo", señalaron los fiscales y remarcaron: "Sus acciones muestran una frialdad y desprecio por la vida. Eligió las ganancias sobre las personas, y sus acciones han causado un inmenso dolor a las familias de las víctimas y sus seres queridos".

La condenada operaba desde su vivienda en North Hollywood, donde almacenaba y distribuía drogas desde al menos 2019. Se enfrentaba a una pena máxima de hasta 65 años de prisión.

La mujer admitió haber vendido ketamina en 2019 a un hombre identificado como Cody McLaury, quien murió horas después por sobredosis. La Fiscalía usó ese testimonio para asegurar que entonces estaba al tanto de los riesgos de la sustancia que vendía.

La red que se beneficiaba de la adicción de Matthew Perry

La muerte del actor sacó a la luz una red de suministro ilegal de sustancias que sacó provecho de su adicción. Entre ellos, hay dos ya condenados: el doctor Salvador Plasencia, condenado a 30 meses de prisión por proveer la droga en las semanas previas a la muerte, y el médico Mark Chavez, quien recibió una pena de ocho meses de arresto domiciliario y tres años de libertad condicional.

Sangha trabajó junto a Erik Fleming, quien le suministraba la sustancia a Perry. En el mes de la muerte del actor, ambos vendieron 51 viales de ketamina, que fueron entregados a Kenneth Iwamasa, asistente personal del artista. Iwamasa era quien inyectaba al actor, el día de su muerte lo pinchó al menos tres veces. Ambos hombres se declararon culpables en 2024 y están a la espera de una sentencia.

La defensa de "la reina de la ketamina"

El equipo legal de Sangha pidió una sentencia más leve, argumentando que la acusada había asumido su responsabilidad. Sus abogados señalaron ante el tribunal que ella "no minimiza esa conducta ni la gravedad de las consecuencias".

Además, enfatizaron que la mujer no tenía antecedentes penales y solicitaron una condena equivalente al tiempo ya cumplido en detención.

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