El productor Gustavo Yankelevich contó que no atravesaba su mejor momento fue entonces que decidió pedirle ayuda a su hija Romina Yan, fallecida en 2010, y relató una situación que lo dejó atónito y asegura que sigue sin poder creerlo del todo. “Me apareció otra vez”, expresó.
“Yo viajo siempre con una foto de Ro, siempre le hablo como le hablo ahora, en presente, porque Ro está acá. Y le dije: ‘Ayudame en esta porque no salgo. Sacame de esta´. Dije eso y me fui a la estación de tren con mi mujer, Rossella (della Giovampaola). Llegamos y había mucha gente en el andén. Todavía no habían puesto el andén que iba a Milán", expresó en El Observador 107.9.
Y agregó: "Mi mujer me preguntó si la acompañaba a tomar un café y le dije que no, por primera vez. Siempre estamos juntos, pero le dije: ‘No, andá, no te acompaño. Me quedo acá’. Y me quedé mirando para arriba el cartel. Después escucho: ‘Señor Yankelevich’”.
Fue entonces cuando relató algo inesperado: “Entre una multitud, habría dos mil o tres mil personas. Y bajo la vista y veo una mujer muy luminosa que se me acerca y me dice ‘¿le puedo dar un beso?’ Le dije que sí, que claro y nos abrazamos. Ahí le dije que yo no la conocía y le pregunté si era de ahí y me respondió: ‘No, estoy de paso’”.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://twitter.com/Observador1079/status/1747318753954533855&partner=&hide_thread=false
Pero luego le reveló que confesó que su hija se llamaba Romina por Romina Yan y que siempre miraban Jugate conmigo. “¿vos tenes una hija que se llama Romina por mi hija?’. Me dijo que sí, me dio un beso y se fue. Nunca supe hasta el día de hoy quién era. Por supuesto me puse a llorar, llegó mi mujer, me preguntó qué me pasaba. Lloraba de felicidad, me sacó del agujero negro en menos de dos horas que le había hablado”.