La actriz y vedette Graciela Alfano sorprendió durante una entrevista al recordar cuál fue, según sus propias palabras, el mejor encuentro sexual de su vida. La actriz aseguró que ocurrió después de asistir a un masaje tántrico y que el protagonista fue un joven al que prácticamente no conocía.
“La mujer siente. Yo tuve el mejor sexo del planeta un día que fui a que me hagan un masaje tántrico”, afirmó Alfano ante los conductores del ciclo de televisión. Su confesión generó sorpresa en el estudio y abrió paso a una extensa reconstrucción de aquella experiencia.
Según relató en diálogo con Puro Show, todo comenzó durante el masaje, cuando el hombre la ayudó a relajarse mediante distintas técnicas. “Me empezó a tocar los puntos, me relajó, me hacía soplar, me decía ‘largá el aire’”, recordó la actriz antes de describir el momento que, según dijo, desencadenó su reacción.
Alfano identificó al hombre como Fabián, aunque aclaró que desconocía prácticamente todos sus datos. “No sé qué me pasó, no sé la edad que tenía, no sé ni el sexo que tenía... se llamaba Fabián, lo reverencio”, expresó entre risas.
El recuerdo de Graciela Alfano y su noche inolvidable
Consultada sobre lo ocurrido después del masaje, la actriz decidió mantener parte de la historia en reserva. “No te puedo contar dónde fue. Ahí terminó el masaje que lo pagué”, respondió cuando le preguntaron si el encuentro había continuado en la misma camilla.
Sin embargo, Alfano fue contundente al diferenciar aquella experiencia del servicio que había contratado: “El mejor sexo de mi vida lo tuve con este muchacho que ni lo conocía”. El relato también dejó claro que no se trató de una relación prolongada ni de un vínculo previo.
La actriz explicó que nunca volvió a buscarlo y eligió conservar el recuerdo tal como había ocurrido. “No volví a verlo porque me pareció tan maravilloso lo que nos había pasado que algunas cosas tienen que quedar ahí”, sostuvo al cerrar la anécdota.
Más allá de la confesión, Alfano aprovechó el momento televisivo para reflexionar sobre el deseo y los vínculos. “El sexo puro y el amor platónico (...) puede pasar. Hay un millón de posibilidades, entonces tengamos la oportunidad de sentir lo que tenemos ganas”, afirmó.