Gran Hermano está más movido que nunca. El público decidió que abandone la casa Yazmín, que entró como prueba junto a Eloy, el hermano de Brian, y además, la casa recibió (nuevamente) a Camila y Francisco Delgado, que fueron elegidos por el público para tener su repechaje.
Antes de saber el resultado de la votación, Delgado admitió que se fue por "calentón" y Camila contó que quería entrar para "vengarse". Eloy, Angie, y Romina, que fue la última en salir, también tuvieron la intención de regresar al juego, pero se quedaron con las ganas.
"Considero que tengo todas las herramientas para ganar Gran Hermano", dijo Francisco, y se mostró decidido a hablar con Mariano ni bien entre a la casa. Para eso, habrá que esperar...