Los dramas coreanos vienen pisando fuerte en Netflix y no solo en el terreno del romance. Ahora es el turno de un thriller policial cargado de tensión que ya se ganó un lugar en el Top 10 de varios países.
Un policial coreano que mezcla crimen, traumas familiares y dilemas éticos conquistó a la audiencia global en apenas semanas.
Los dramas coreanos vienen pisando fuerte en Netflix y no solo en el terreno del romance. Ahora es el turno de un thriller policial cargado de tensión que ya se ganó un lugar en el Top 10 de varios países.
La propuesta se diferencia de otros títulos porque no solo se centra en un asesino serial y un detective, sino también en un vínculo familiar atravesado por heridas profundas. El pasado, los secretos y la violencia doméstica no son simples detalles de fondo, sino piezas clave que hacen que cada diálogo pese tanto como las escenas de investigación.
Su nombre es Reina Mantis, que es una adaptación surcoreana de La Mante, la exitosa serie francesa que en su momento sorprendió al público europeo. Sin embargo, la versión coreana, de apenas 8 capítulos, no se limita a copiar la trama original: le imprime una mirada mucho más íntima y oscura.
La serie sigue a Jung Yi-shin (interpretada por Go Hyun-jung), conocida como “La Mantis”, una mujer que años atrás fue condenada por el asesinato de cinco hombres. Desde entonces permanece en prisión, pero cuando aparece un imitador que reproduce sus crímenes, la policía no tiene más remedio que acudir a ella.
El encargado de esa misión es su propio hijo, Cha Su-yeol (Jang Dong-yoon), hoy convertido en detective. La ironía es brutal: el chico que cargó con la vergüenza de ser hijo de una asesina debe ahora sentarse frente a ella, pedirle ayuda y revivir un pasado del que intentó escapar. Cada encuentro entre madre e hijo es un choque entre rencor, necesidad y dolor.
En paralelo, la investigación se mueve entre pistas falsas, presión mediática y debates internos en la fuerza policial. Lejos de glorificar al criminal, la ficción pone el foco en las grietas de las instituciones: cómo la familia, la escuela o la propia policía pueden fallar en detectar la violencia antes de que explote.
Desde su estreno, el 5 de septiembre, Reina Mantis viene generando ruido: logró un 7,3% de rating nacional en Corea según Nielsen y escaló al primer puesto del ranking de Netflix en ese país. A partir de ahí, el fenómeno cruzó fronteras y se consolidó como una de las producciones más comentadas del mes.