Wanda Nara viajó a Italia a vaciar la mansión en donde vivió con Mauro Icardi y dejó trascender un gesto que evidenció la idea de humillar a su exmarido, y padre de sus hijas.
La conductora decidió hacer borrón y cuenta nueva en su mansión de Milán y descartó un objeto íntimo que compartió con su exmarido durante años.
Wanda Nara viajó a Italia a vaciar la mansión en donde vivió con Mauro Icardi y dejó trascender un gesto que evidenció la idea de humillar a su exmarido, y padre de sus hijas.
La conductora de MasterChef mostró a través de sus historias de Instagram, las imágenes de cómo se deshizo de sus muebles y comentó: "Acomodando mi casa italiana. Regalando-Donando y restaurando”, y se hizo viral.
El dato clave es que entre los muebles, tirados en el piso, estaba el respaldo de la cama blanco que compartió con el delantero del Galatasaray con las iniciales M y W en dorado.
La empresaria viajó para desmantelar la casa en Milán que la pareja habitó durante 7 años, y que fue su hogar principal en Italia, desde el 2013 hasta la mudanza a Francia (París) en 2020, y el posterior traslado a Turquía, y asentarse en Estambul.
Mientras la mansión sigue siendo uno de los puntos en disputa en la separación, la mediática decidió limpiar las energías de lo que pasó en ese lugar, y en vez de hacer una venta de garage se decidió por un descarte masivo de todo, entre ellos la cama matrimonial. En las redes fue motivo de los comentarios como una señal de desprecio hacia su exmarido. "No dejó ni el rastro", dijeron los seguidores que criticaron a la empresaria.