La televisión hondureña recibió una noticia que conmocionó a colegas, televidentes y seguidores. Sandra Díaz del Valle, reconocida chef y colaboradora del programa Venga La Alegría Honduras, falleció el 10 de junio, el mismo día en que cumplía 46 años. La confirmación llegó a través de las redes oficiales de TV Azteca Honduras, que emitió un comunicado expresando el dolor de toda la institución.
La causa de muerte no fue dada a conocer de manera oficial, aunque trascendió que la cocinera habría sufrido un infarto. La noticia desencadenó una ola de mensajes de despedida en redes sociales, donde quienes la conocieron destacaron su carisma, su profesionalismo y la pasión que la caracterizaba frente a las cámaras y en la cocina.
Días antes de su fallecimiento, Díaz del Valle había publicado en sus redes una reflexión sobre su trayectoria gastronómica, acompañada de imágenes de sus preparaciones. "Cada receta, cada plato y cada presentación llevan un pedacito de mi corazón", escribió, en lo que muchos interpretaron como un mensaje de agradecimiento.
Quién era Sandra Díaz del Valle, la cocinera que falleció el día de su cumpleaños
Sandra Díaz del Valle era una de las figuras más queridas de la gastronomía televisiva hondureña. Su presencia en Venga La Alegría la convirtió en una cara familiar para miles de televidentes, a quienes conquistó con su estilo cálido, sus recetas accesibles y una energía que iba más allá de la pantalla.
TV Azteca Honduras la despidió con un comunicado que resumió lo que representó para la empresa y para el público: "Lamentamos el sensible fallecimiento de nuestra querida Chef Sandra de Venga La Alegría, quien dejó una huella imborrable en nuestra familia al compartir con todos su amor, su alegría y la pasión que la caracterizaba", expresaron desde la señal. En el mismo mensaje pidieron respeto y solidaridad para los familiares en este momento de dolor.
La reacción en redes tuvo a colegas, amigos y seguidores recordando su aporte a la gastronomía local y el lugar que supo construirse en la televisión hondureña. Su última publicación, apenas días antes de morir, se terminó convirtiendo en un mensaje póstumo que muchos leyeron como un cierre involuntario pero importante de una carrera en donde pudo trasladar a quienes la seguían su amor por la cocina.