La actriz Araceli González confesó su problema de salud y un difícil momento que le tocó atravesar, en medio de una conmovedora entrevista que le realizó Mariana Brey.
La actriz Araceli González confesó su problema de salud y un difícil momento que le tocó atravesar, en medio de una conmovedora entrevista que le realizó Mariana Brey.
En diálogo con el programa Socios del espectáculo, Araceli empezó por hablar de sus ataques de pánico: "Generalmente, los que estamos muy expuestos con nuestra profesión y venimos a veces del menos diez peleándola mucho con distintas circunstancias, cuando llegamos al mejor momento de nuestras vidas hay una explosión". Así, confirmó que pasó por un complicado momento hace algunos años.
"El panic attack, a mi me lo explicaron de esta manera: durante años y años, vos tapaste una gran olla. Hoy, el mejor momento de tu vida, pasa esto. Pensé que estaba embarazada, pero estaba con un pánico atroz", explicó la actriz.
En cuanto a los pasos a seguir para contrarrestar esto, González remarcó: "Lo más importante es tomar consciencia de lo que te está sucediendo para trabajar mucho en uno. Yo trabajé y construí mucho en mí. Vos me preguntas, hasta hablo diferente. Me escucho a los 25, 30 años y ni tengo este tono de voz, ahora soy infumable". Con esto último, bromeó sobre su extenso recorrido para poder vivir con ello.
Sobre esto señaló: "Yo creo que hay una gran evolución y trabajo en mí. Los peores momentos hay que estar acompañados, y lo fui transitando arriba de un set y era horroroso, porque cada cinco minutos me podía agarrar un pánico".
Tras hablar sobre este problema de salud, la periodista Mariana Brey cambió de tema y se angustió al preguntarle por cómo superó el abuso que sufrió. Para comenzar, la actriz dijo: "Hoy quizá suena que lo digo de una forma muy fácil, pero lo que tenemos que poder es cambiar el foco. A través de otras experiencias que tuve muy cerca en mi vida, gracias a Dios me sentí preparada para poder abordarlo".
Para finalizar, Araceli González explicó: "Hay que saber estar y darle fuerza a esa persona, porque por más que fuiste una víctima, nada de eso te puede dañar. A mí no me modificó en nada, pude ser una mamá, sexualmente no me modificó. El abuso que sufrí detonó en mi cabeza a los 40 años, no es que lo tenía tan consciente, lo había como bloqueado".