Una auditoría realizada por la Casa de Moneda detectó estampillas truchas en paquetes de cigarrillos de Tabacalera Sarandí, la controvertida empresa de Pablo Otero, conocido como “Señor Tabaco”.
El empresario Pablo Otero, dueño de Tabacalera Sarandí, es investigado por evasión de impuestos.
Una auditoría realizada por la Casa de Moneda detectó estampillas truchas en paquetes de cigarrillos de Tabacalera Sarandí, la controvertida empresa de Pablo Otero, conocido como “Señor Tabaco”.
La auditoría fue efectuada sobre la marca de cigarrillos Red Point, uno de los productos más conocidos de Tabacalera Sarandí, como parte de una investigación por evasión impositiva.
La Casa de Moneda, que es responsable de imprimir las estampillas fiscales, sospecha que esas estampillas apócrifas se podrían haber utilizado para no pagar impuestos, según consignó el diario Clarín.
La causa la inició la AFIP en 2019 pero saltó a los primeros planos los últimos días, cuando ingresó al Congreso la discusión sobre un artículo para instituir un impuesto para que todas las tabacaleras paguen los mismos impuestos.
En plano judicial, Tabacalera Sarandí busca unificar dos expedientes penales que afrontan la empresa y Pablo Otero, uno de ellos en el juzgado federal 3 en Mar del Plata y otro en el juzgado federal de Morón.
Allí se investigan los presuntos delitos de falsificación de estampillas fiscales y venta de cigarrillos con estampillas truchas para evitar el pago de impuestos a la AFIP.
En diciembre de 2023 en Mar del Plata se determinó con una pericia oficial que los atados de la marca Red Point que habían sido secuestrados llevaban adheridas estampillas falsas, lo que implica que cada atado con sello fiscal apócrifo no se tributa a la AFIP.
Los defensores del empresario Pablo Otero rechazan la pericia y sostienen que las estampillas son auténticas.
Pablo Otero, dueño de Tabacalera Sarandí, mantiene un amparo judicial contra el impuesto mínimo al cigarrillo que le permite pagar menos que sus competidoras.
En base a esas prácticas, Tabacalera Sarandí, logró dominar prácticamente un 33% del mercado de cigarrillos e incluso cuando regía un cierre total de importaciones, la compañía tuvo acceso a los permisos SIRA para comprar del exterior la materia prima para la fabricación de cigarrillos. Según datos oficiales, Tabacalera Sarandí importó 7,9 millones de kilos de tabaco picado o en hebras en 2023 por un total de u$s44 millones.
Pero hay otros aspectos opacos en la empresa, con declaraciones públicas de Otero en las que afirma que factura unos u$s800 millones anuales basados en la venta de atados de cigarrillos, pero los cálculos no cierran a las autoridades de la AFIP.
Además según informo el diario La Nación, Otero y su familia tienen, al menos, 19 sociedades en todo el mundo. Solo en la Argentina, controlan Tabacalera Sarandí y Grupo Madero Sur, Global Race (vinculada al automovilismo), Punt Vermell (producción de espectáculos) y Crossfinder (servicios de consultoría e informática).
Muchas de las sociedades están constituidas en Estados Unidos, Brasil, Panamá y Saint Kitts and Nevis, donde también posee, junto a distintos miembros de su familia, varias propiedades.
Brasil es uno de los centros clave de sus inversiones: allí tienen la compañía Mercicler Importadora Ltd, fundada en 2004, con la que se dedican al comercio de tabaco y bebidas alcohólicas. Curiosamente, el domicilio informado como sede de la firma es un baldío en la ciudad de San Pablo. Otro dato llamativo es que varias de sus empresas brasileñas fueron fundadas con la offshore Centauro Mobility LLC, con domicilio en Charlestown, Saint Kitts and Nevis, considerada un paraíso fiscal.
Junto a Centauro Mobility LLC, Otero compró varias sociedades en Estados Unidos, especialmente en Miami, y tiene un penthouse en Marina Palms Residences South y otro en The Harbour South Condo.
Otra de sus compañías allí son Grupo Madero Sur Corp., Costa Brava Realty Corp, Auriga Holding Investments, Zona Sur LLC, Limitless Boundary USA LLC y Proterra Food Trading.
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