El Gobierno intentó este martes bajarle el tono al conflicto diplomático desatado con Brasil, luego de que el presidente Javier Milei viaje a San Pablo para apoyar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, agravie discursivamente al actual jefe de Estado, Lula Da Silva, y denuncie que formó parte de la campaña antiargentina. El canciller Pablo Quirno puso paños fríos a la situación al asegurar que "Argentina no eleva ni ha elevado este tema a nivel institucional".




