El Senado aprobó y convirtió en ley dos proyectos que eran reclamados por el ministro de Economía, Sergio Massa, al momento de su asunción como titular del Palacio de Hacienda a principios de agosto pasado. Se trata de la ley de promoción y desarrollo de la bio y nanotecnología y la ley de promoción de inversiones en la industria automotriz.
La primera extiende hasta 2034 la vigencia del régimen de beneficios fiscales y su alcance a las actividades de nanotecnología. La norma había sido aprobada por amplia mayoría en la Cámara de Diputados el 5 de julio.
La segunda iniciativa, en tanto, contempla beneficios fiscales como la exención del derecho a la exportación hasta el 2031 y que declara "sector estratégico" a la producción autopartista.
NOTA A SDOR. JOSÉ MAYANS - SESIÓN ESPECIAL 01-09-22
Ley de promoción y desarrollo de la bio y nanotecnología
La iniciativa contempla que quienes accedan al régimen de promoción podrán obtener beneficios de amortización acelerada del Impuesto a las Ganancias en una cuota, devolución anticipada del IVA y el otorgamiento de un bono de crédito fiscal correspondiente al 50% de los gastos pagados destinados a las contrataciones de servicios de investigación y desarrollo (I+D) con instituciones del Sistema Público Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Otro punto clave es que la autoridad de aplicación será el Ministerio de Desarrollo Productivo, encargado de aprobar los proyectos que deberán cumplir con la mejora sustancial de procesos productivos, en especial, lo que conlleve contenido de innovación susceptible de aplicación industrial, impacto económico y social.
Ley de promoción de inversiones en la industria automotriz
La norma -que fue votada de manera unánime- fue impulsada por Massa cuando era presidente de la Cámara baja en conjunto con el diputado macrista bonaerense Cristian Ritondo.
La iniciativa establece un conjunto de medidas de incentivo orientadas a los nuevos proyectos de inversión que aseguren mayor producción, exportaciones y empleo en las terminales y empresas autopartistas, de manera de agregar valor a partir de procesos industriales.
Además, contempla beneficios para las inversiones automotrices, como la devolución anticipada del Impuesto al Valor Agregado (IVA), ya que establece que el plazo de devolución se reducirá de seis a tres años y, en el caso de la amortización de bienes de capital, de cinco a tres años.
La norma, a su vez, crea dos nuevas entidades: un programa de fomento a nuevas inversiones y el Instituto de la Movilidad. El primero de los entes comprende tanto inversiones de capital como obras de infraestructura y beneficia tanto a terminales extranjeras como nacionales. En tanto, el segundo eje estratégico crea un instituto que tiene por objeto coordinar los distintos eslabones de la cadena de valor automotriz con el sector público, el de los trabajadores y el de innovación tecnológica.