Qué hacer "si la tocan a Cristina": el kirchnerismo discute su estrategia mientras espera el fallo

En el entorno de la Vicepresidenta insisten en que hasta el momento "no está prevista" ninguna movilización para este martes, mientras que dirigentes de segunda línea presionan para salir a las calles y hablan de una "pueblada" en su defensa.

Algunos llaman a copar las calles, frenar el Estado y cortar rutas. Otros, más orgánicos, proponen esperar una señal de Máximo Kirchner antes de realizar cualquier tipo de convocatoria. El Tribunal Oral Federal 2 generará un cimbronazo político preanunciado este martes, cuando dicte su sentencia en la causa de Vialidad. La Fiscalía pidió 12 años de prisión y la inhabilitación para ejercer cargos públicos, mientras que Cristina y el resto de los acusados reclamaron la absolución basada en la falta de pruebas e inexistencia de los delitos atribuidos.

La Vicepresidenta es la primera convencida de que será condenada por un “pelotón de fusilamiento” que la quiere presa. Si bien los tiempos no dan para que haya una condena firme antes de la elección presidencial, en su entorno señalan que el método de los sectores que buscan excluirla como candidata será desgastar más su imagen y mantenerla ocupada entre papeles y apelaciones. Por eso, ante un proceso que asoma largo, se abre el debate de cuál debe ser la reacción frente a la primera sentencia: ¿guardar fuerzas para lo que viene o hacer la mayor demostración posible?

En la intimidad del Instituto Patria, la discusión sobre si se moviliza o no este mismo martes queda supeditada a lo que diga Cristina después de conocer la sentencia. Cerca suyo, por ahora, apuestan a mantener la prudencia. “No hay ninguna movilización prevista para el martes”, se convirtió en el mantra de La Cámpora y el PJ Bonaerense que preside Máximo. Es una respuesta ensayada, pero puede haber un cambo de planes. Lo anticipó Wado De Pedro: dijo que primero "escuchará el fallo" para luego ver "qué hacer". Una opción que se baraja es que la convocatoria no sea para este martes sino para el 10 de diciembre, en coincidencia con el Día de la Democracia.

Mientras la dirigencia espera, se empieza a sentir una fuerte presión de las bases para salir a la calle. Hay quienes hablan de “pueblada” y aseguran que saldrán a manifestarse, incluso si la dirigencia pide cautela. La convocatoria ya se inició en redes sociales y hay segundas líneas que no sólo se expresaron a favor de una movilización sino que desafiaron al resto de los espacios que integran el Frente de Todos a hacer lo mismo. “Si no salen ahora, ¿entonces cuándo?”, se preguntan con tono de reclamo. El peronista Jorge Rachid y el juez Juan Ramos Padilla convocaron a Tribunales el martes por la tarde, mientras que la agrupación Soberanos -que integran el ex vicepresidente Amado Boudou, el ex vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto y la ex embajadora Alicia Castro- a una vigilia en Comodoro Py. Luis D´Elía, de la agrupación FTV-Miles, anticipó un “corte masivo y por tiempo indeterminado” de la ruta 3 en La Matanza, mientras que los sindicalistas de ATE Capital, que encabeza Daniel Catalano, hablaron de “parar el Estado” y como represalia recibieron una denuncia de abogados vinculados a espacios libertarios que los acusan de “coacción agravada”. La respuesta del gremio fue ratificar que habrá paro.

Todavía está en duda cuál será la decisión de los otros sectores alineados al FDT. "Estamos pensando algo más creativo que una movilización si condenan a Cristina", lanzó Juan Grabois, que mantiene en reserva cuál será esa medida. El Movimiento Evita, que recuperó el diálogo con Cristina mientras tensa su vínculo con Alberto Fernández, por ahora no se sumará a ninguna movilización. Lo mismo sucede con la Corriente Clasista y Combativa que encabeza Juan Carlos Alderete, donde admiten que hasta este fin de semana la única preocupación que tenían era que no hubiera un recorte sorpresivo de planes sociales: “Lo del martes, hasta ahora, era algo completamente corrido de la agenda para nosotros”, admiten desde ese sector. Desde la CGT no hay ninguna convocatoria, mientras que la CTA y Camioneros están en alerta pero tampoco saben qué camino tomarán.

En el peronismo analizan que el día después del fallo podría terminar de cristalizarse una situación que se da en los hechos: la confirmación de Cristina como única conductora de la próxima etapa y única líder de un frente que supo describirse como tripartito. El oficialismo se abroquelará en torno a la figura de la Vice y hay quienes se entusiasman con que pueda retomarse algo de la mística perdida. Imaginan el día después del fallo como un nuevo capítulo del operativo clamor que arrancó después del atentado y continuó con la victoria de Lula Da Silva en Brasil. Sin embargo, también asumen que tanto la situación judicial de Cristina como las marchas que puedan realizarse producto de cada instancia judicial adversa son escenas que convocan a los sectores ultra politizados, mientras que la mayoría de la sociedad mira de reojo -un poco desinteresada y un poco molesta- cómo la política sigue hablándose a sí misma y mirando su propia agenda.

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