El vocero presidencial, Manuel Adorni, atravesó este miércoles un momento incómodo durante su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, al ser consultado por las controvertidas declaraciones de Peter Lamelas, propuesto por Donald Trump como embajador de Estados Unidos en Argentina.
“No tenemos nada para decir”, fue la primera y escueta respuesta de Adorni ante la pregunta de un periodista acreditado sobre los dichos de Lamelas ante el Congreso estadounidense. El diplomático designado expresó una postura que fue interpretada como una injerencia directa en los asuntos internos de la Argentina, lo que generó un amplio repudio por parte de todo el arco opositor.
Al ser repreguntado, el vocero amplió brevemente: “No es intromisión, pues no es embajador. No podemos asegurar que se meta en la política interna”, intentando relativizar la gravedad de las declaraciones.
El tema generó tensión en la sala de prensa, y contrastó con el tono habitual de Adorni, conocido por sus respuestas con carga irónica o sarcástica, que esta vez estuvieron ausentes.
Durante la conferencia, Adorni había brindado anuncios referidos a la situación de los residentes médicos, el estado del Belgrano Cargas y el avance del Anillo Digital, antes de pasar al turno de preguntas.