La iniciativa impulsada por el legislador porteño Leandro Santoro se convirtió en ley en la Ciudad de Buenos Aires este jueves con 57 votos afirmativos. En la exposición previa a la votación, el exdiputado le agradeció a su compañero de bloque Francisco Caporiccio por acercarle "la preocupación" sobre el hostigamiento a deudores cuando estaba "siendo absolutamente ignorado".
La norma tiene el objetivo de restringir la posibilidad de que las agencias de cobranza acosen a los deudores con llamadas extorsivas no solo a su celular, sino también a su lugar de trabajo y a distintos miembros de su familia. Santoro remarcó que el clima de época "ha construido un prejuicio sobre el deudor, de que una persona toma deuda porque no tiene los conocimientos suficientes".
"Muchos de ellos se vieron forzados a tomar créditos porque no les alcanzaba para vivir", aclaró el legislador y recordó: "Todos los vecinos arrancaban o terminaban diciendo 'yo quiero pagar, pero no puedo porque, entre otras cosas, estoy agobiado'. Cuando existe la presión psicológica y la extorsión emocional las personas toman malas decisiones"
Santoro aseguró: "La práctica resulta abusiva porque vivimos en una época donde la crueldad está permitida, se ha puesto de moda en un sector de la sociedad ser una mala persona". "Mucha gente ha llegado a sostener que existe un derecho a hostigar al deudor por parte del acreedor porque se han flexibilizado todos los límites morales", sentenció el exdiputado.
Leandro Santoro fue diputado entre 2021 y 2025.
El legislador recordó el caso de Érica, la hermana de una deudora, que contó en la Legislatura porteña que su hermana se suicidó luego de que una agencia de cobranza llamara a su madre para demandarle que salde la deuda de su hija. Una hora después de que la mujer recibiera esa llamada y le preguntara a su hija por su deuda, la joven se quitó la vida.
"La gente está acumulando quilombos en este país: quilombos graves porque no les alcanza la guita, porque los costos fijos son enormes y porque estos hijos de puta extorsiona psicológicamente a gente que quiere pagar, pero no puede"
¿Qué cambia para las personas endeudadas con la nueva ley?
- Las agencias de cobranza van a tener que tener una habilitación: para operar en CABA, las agencias de cobranza deberán estar habilitadas por la Ciudad. Los bancos y financieras no podrán venderle carteras de deuda a agencias no autorizadas. Si trabajan mal se les revocará la habilitación.
- Abogado responsable pone su matricula en juego: cada agencia o departamento de cobranza (bancos o comercios) deberán tener un abogado matriculado a cargo. Si cometen abusos o amenazan, se los denuncia directamente en el Colegio de Abogacía y arriesgan su matrícula.
- Tope a las llamadas: no podrán contactar al deudor o deudora más de una vez por día y máximo dos veces por semana. Si la persona atiende, no pueden volver a llamar en todo el día.
- Chau al acoso con robots e IA: si al deudor lo llama un contestador automático o un bot, están obligados a avisar de entrada y a dar siempre la opción de hablar con una persona.
- Basta de amenazas falsas: queda terminantemente prohibido amenazar con ir preso, inventar embargos sin orden judicial o asustar con quitar jubilaciones o planes sociales.
- Mayor protección a jubilados: el acoso a jubilados, pensionados o personas con discapacidad será castigado con multas más severas.
- Mediación y planes sostenibles: la Ciudad tendrá canales de mediación para que puedas renegociar la deuda. Los planes de pago deberán ser razonables y sostenibles, cuidando que la cuota no asfixie los ingresos para comer o atender la salud.