Los vínculos de la vicepresidenta Victoria Villarruel con los responsables de la última dictadura militar son conocidos. Hija de un exmilitar que se jactaba de su rol en la represión, la abogada participó activamente de la defensa de condenados por delitos de lesa humanidad como Miguel Etchecolatz y Norberto Cozzani, entre otros. En las últimas horas se conoció su estrecha relación con un cura hijo de genocida que reza con un rosario hecho de balas y opera por la designación del mega empresario de la construcción Jorge O´Reilly como nuevo embajador del Vaticano.
Se trata del cura Javier Olivera Ravasi, hijo de Jorge Antonio Olivera, un exmilitar perteneciente al Ejército Argentino que fue declarado culpable de diversos crímenes contra la humanidad mientras se desempeñaba al mando de diversos centros clandestinos de detención en la provincia de San Juan. Durante la dictadura, el mlitar era apodado el "carnicero" por "poner carne" sobre la parrilla, como se denominaban a las mesas de torturas en los centros clandestinos.
Según contó Mauro Federico en Argenzuela, en base a una investigación de la periodista Ivy Cángaro, Javier forma parte de lo que se llama el Instituto de Verbo Encarnado, uno de los sectores eclesiásticos más retrógrados de la Iglesia que tiene varios representantes denunciados por abuso sexual, abuso de conciencia y abuso de poder.
Javier es capellán de la parroquia “San Juan de la Luz”, inaugurada en 2017 en el Barrio Privado "San Benito" y que está bajo la órbita del Obispado de Zárate-Campana. Dicho barrio fue desarrollado por la empresa que dirige el empresario O'Reilly, quien se encuentra lanzado a la carrera para ser el próximo embajador en el Vaticano.
El cura, quien además tiene buenas relaciones con la abogada de genocidas Cecilia Pando, conduce programas de radio y de YouTube donde realiza reivindicaciones a exmilitares condenados por delitos de lesa humanidad.
Según trascendió, en misa también defiende a dictadores genocidas y hasta llegó a pedir por "el eterno descanso del alma de Benito Mussolini". El dato más escabroso del cura es que tiene un rosario hecho con balas calibre 22.