El diputado y referente social Juan Grabois reveló este martes los pormenores del encuentro privado que mantuvo con el magnate tecnológico Peter Thiel en la casona que el empresario habita en Barrio Parque. Durante la charla, según explicó el dirigente, buscó meterse en la cabeza de los líderes globales y comprender su mirada sobre la inteligencia artificial, el poder del Estado y la economía mundial.
El extitular de la UTEP explicó los motivos que lo llevaron a reunirse con el fundador de Palantir y co-creador de PayPal. "Fui para entender cómo funciona el circo", afirmó en una entrevista radial.
Con su estilo directo, argumentó: "Mejor reunirte con el dueño y no con los gorilitas". Además, remarcó que "uno tiene que saber reunirse con el más humilde de los cartoneros y con la más alta curia internacional".
Según contó el dirigente, la discusión cruzó dos miradas de mundo totalmente opuestas. Mientras el argentino defendió un modelo con fuerte regulación estatal, el multimillonario rechazó cualquier tipo de control público.
Frente al desempleo masivo que provocará la tecnología, Thiel se opuso a pagar un ingreso básico universal, aunque reconoció que "le parecía una idea interesante para trabajar".
Grabois reveló también que llevó a la mesa de discusión las críticas de la última encíclica del papa León XIV hacia estos modelos tecnológicos. "Comprender este debate y lo que está pasando es lo más importante en este momento histórico", subrayó.
En esa línea, cruzó a quienes lo cuestionaron: "Perderse la oportunidad de interactuar con el principal intelectual orgánico y miembro de la élite de Silicon Valley es una estupidez astronómica".
Grabois, sobre la regulación a las grandes tecnológicas: "Va a haber una reacción de los pueblos"
El dirigente social dio detalles sobre la rotunda negativa del sector informático a someterse a cualquier ley pública. "Ellos son cruzados existenciales con este tema", advirtió.
Para ilustrar esa postura radicalizada, reveló: "Estamos hablando de gente muy inteligente. No son estúpidos. Son influyentes. Dicen que Greta Thunberg representa al anticristo. No es una pelotudez desde la perspectiva de ellos, porque Greta plantea una regulación global, por ejemplo, sobre cuestiones ambientales. Y para poder frenar los procesos de destrucción cognitiva y ambiental, que atentan contra la libertad, la verdad, el trabajo que genera esta élite, tienen que ser regulaciones mundiales, no pueden ser locales".
El referente advirtió que los multimillonarios le temen al descontento popular y a los reclamos en las calles. "No es tan loco el planteo, porque este nivel de concentración es totalmente insustentable y va a haber una reacción de los pueblos frente a eso. Y esa reacción ellos la perciben como una persecución", analizó.
También agregó: "Alguien tiene un billón de dólares. Son cifras que no tenemos capacidad cognitiva para imaginar. Eso no es sustentable. Va a haber una reacción de los pueblos: o van a triunfar ellos y van a ser los amos del planeta, o va a haber regulaciones y una reforma impositiva mundial".