A horas de firmar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, Donald Trump invitó a Javier Milei a formar parte del "Board of Peace", organización de alcance mundial creada por el mismísimo mandatario estadounidense.
El mandatario argentino le agradeció a su par de Estados Unidos a través de un posteo en redes sociales. "Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo", escribió.
A horas de firmar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, Donald Trump invitó a Javier Milei a formar parte del "Board of Peace", organización de alcance mundial creada por el mismísimo mandatario estadounidense.
El mandatario argentino calificó el convite como un “honor” y subrayó que el país participará en calidad de Miembro Fundador, un gesto que refuerza el acercamiento estratégico entre ambos líderes.
“Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, y que promueven la paz y la libertad”, afirmó Milei en su cuenta de X.
Según explicó el propio Milei, el Board of Peace nace bajo el liderazgo político de Trump con el objetivo de promover una “paz duradera” en regiones atravesadas por conflictos armados persistentes. La inclusión de la Argentina en este grupo reducido consolida el alineamiento del Gobierno libertario con la agenda de seguridad y política exterior de los Estados Unidos, en particular con el ala más dura del Partido Republicano.
Entre los objetivos iniciales del organismo, se destaca la prioridad en Medio Oriente, con foco en la estabilización de la Franja de Gaza tras años de enfrentamientos; el fortalecimiento de una estrategia antiterrorista común entre países que sostienen una postura de confrontación directa frente a organizaciones extremistas; y el impulso de una diplomacia directa, al margen de estructuras multilaterales tradicionales como las Naciones Unidas, con el fin de acelerar acuerdos políticos y de seguridad.
Este movimiento posiciona a la Argentina como el principal aliado de la órbita trumpista en el hemisferio sur, asumiendo un rol internacional que excede la agenda regional y le asigna una responsabilidad de escala global. Al mismo tiempo, marca un quiebre con la histórica tradición diplomática argentina, basada en la neutralidad relativa o la mediación multilateral, para avanzar hacia una estrategia de alineamiento activo y explícito con las potencias occidentales en los conflictos más sensibles del siglo XXI.
La participación en el Board of Peace, de esta manera, no solo simboliza una afinidad personal entre Milei y Trump, sino que cristaliza una redefinición profunda del posicionamiento internacional de la Argentina, anclada históricamente en una convergencia ideológica y estratégica sin matices.