La Cámara de Diputados brindará tratamiento al proyecto de Ley Ómnibus la semana que viene, luego de recibir dictamen de mayoría en disidencia. En caso de aprobarse la iniciativa, los jubilados perderán un 16,4% de poder adquisitivo en 2024 respecto a 2023 y será el séptimo año consecutivo de pérdida real de sus haberes.
Un jubilado, que percibe el haber mínimo y recibió bonos, llegó a fines de 2023 con una pérdida acumulada de $1.924.878 en sus espaldas. Perdió 9,4 haberes en los últimos seis años.
Desde el lado fiscal, el tamaño real del gasto en jubilaciones tendría una disminución en 2024. Dada una caída real del PIB del 4%, el peso relativo de las jubilaciones podría bajar 0,8 puntos porcentuales del PIB.
Es evidente que el primer trimestre de este año tendrá una fuerte caída real y luego, si la inflación es decreciente, se dará una recuperación real. Lo importante es dividir qué le sucederá al haber jubilatorio real tanto en el primer trimestre del año como en los nueve meses restantes.
El análisis permite afirmar que en el primer trimestre de este año, un jubilado con la mínima -que cobre bonos- tendrá una pérdida real del 32%, respecto al primer trimestre de 2022. En los nueve meses restantes de 2024, este mismo ciudadano tendría una caída real de su ingreso del 11% respecto a 2022.
En el año 2024 perderían el equivalente a 3,8 jubilaciones mínimas del año 2017. Con esto, se daría que en siete años un jubilado con la mínima que cobra bonos terminaría perdiendo el equivalente a 13,2 jubilaciones mínimas de 2017.
Cuánto sería el recorte de las jubilaciones en el PBI
Si se supone una caída real del PIB del 4% en 2024, el peso relativo del gasto en jubilaciones podría pasar del 7,3% del PIB en 2023 al 6,5% este año. De este modo, el recorte real de las jubilaciones aportaría el 16% del ajuste fiscal del 5% del PIB planteado como objetivo por el Gobierno para este año.
Si el Congreso decidiera, dada la inflación prevista y las fórmulas definidas, evitar una nueva pérdida real de las jubilaciones, en marzo debería darse un bono de $121.100 a los jubilados con la mínima y a partir de abril ajustar por inflación igual que el haber mínimo. Esto en lugar del bono de $72.600 planteado en el análisis para marzo.
Con esta premisa, los haberes totales cobrados durante 2024 mantendrían igual poder adquisitivo que en 2023. En este caso, el peso relativo del gasto en jubilaciones podría aumentar en 0,45 puntos porcentuales del PIB.