Todos dicen que la emisión es el peor de todos los males y la causa de la inflación en Argentina. Pero, ¿es tan así? Hay una teoría que responsabiliza a las políticas de gastos de gobiernos irresponsables, que emiten muchos pesos y ponen en circulación más oferta de billetes de los que la gente quiere.
Pero hay más factores a considerar:
Seguramente es deseable un presupuesto equilibrado y cuentas publica ordenadas para no asistir por la vía monetaria al Gobierno desde el Banco Central. Pero se debe hacer a través de un mecanismo virtuoso: mayor crecimiento económico y más recaudación para el Estado para ir equilibrando las cuentas públicas.
En 2021 la asistencia por emisión fue de 2 puntos del PBI, unos $900.000 millones. ¿Es tan grave? Es equivalente a los números de 2016 y entonces nadie hablaba de “la maquinita” y la emisión exacerbada, lo que deja entrever que en las críticas actuales hay algo más de carácter político que fundamentos técnicos.
Cuidado: los que piden que se apague “la maquinita” de emitir de un momento a otro sin tener en cuenta la crisis, en realidad lo que están pidiendo es más ajuste. Ya probamos eso en 2018 y 2019 con resultados magros de actividad económica, contracción del PBI, destrucción de empleo y empresas y suba de la inflación. ¿Por qué? Solo se atacó la emisión monetaria y se dejaron de lado otros factores.