Caso $LIBRA: un auto de alta gama y el fantasma que dejó de serlo

La familia de Mauricio Novelli ofreció un auto de lujo como embargo en la causa $Libra tras quedar filmada vaciando cajas de seguridad. Mientras la justicia rastrea el vínculo con la Casa Rosada, el misterioso "intermediario" Orlando Mellino salió de las sombras y designó abogado.

La madre y la hermana de Mauricio Novelli —uno de los criptobros del presidente Javier Milei— ofrecieron a la justicia un automóvil de alta gama como objeto de embargo en la causa $Libra. Lo hicieron tras aclarar que en el expediente no hay ninguna constancia que las sindique como imputadas, aunque bien saben que se volvieron célebres el día en que su imagen quedó registrada por las cámaras de seguridad de una sucursal bancaria de la provincia de Buenos Aires. Fue el primer día hábil después del lanzamiento de la criptomoneda difundida por el Presidente. En ese banco, precisamente, estaban la cajas de seguridad alquiladas por propio Novelli.

“Las nombradas Rafaele y Novelli ofrecen en embargo el vehículo marca Mercedes Benz, modelo Mercedes-AMG GLA 4Matic, dominio (…), valuado en $87.070.000”, escribió el abogado que las representa.

“Corresponde dejar constancia de que, de la compulsa de las actuaciones, no surge que se haya formalizado imputación alguna contra las nombradas María Alicia Rafaele y María Pía Novelli”, sostuvo el letrado Daniel Rubinovich en el mismo escrito con el que aceptó el cargo de defensor. Es el mismo abogado que representa a Novelli y a Manuel Terrones Godoy, otro de los criptoentusiastas que solía visitar al presidente en la Casa Rosada antes del Día de los Enamorados, el 14 de febrero último.

“En efecto —escribió el letrado—, su única vinculación con la causa fue a partir de las medidas cautelares dispuestas. En particular, la medida ordenada con fecha 22 de abril se sustentó —según surge del propio dictamen fiscal— en la hipótesis de que las nombradas podrían integrar una eventual ‘planificación patrimonial conjunta’ con Mauricio Novelli”.

Alicia Rafaele y Pía Novelli quedaron bajo la lupa de la justicia porque aparecen junto a Mauricio Gaspar Novelli manipulando cajas de seguridad en la sede de Martínez del Banco Galicia el 4 de febrero de 2025, diez días antes del lanzamiento de $Libra. Luego volvieron a esa entidad, ya sin el criptoempresario, el lunes 17 del mismo mes, primer día hábil después del estallido del criptoescándalo.

Madre y hermana terminaron por ofrecer un bien que supera, con creces, el monto del embargo que se aplicó —por ejemplo— al propio imputado, que alcanza los casi 37 millones de pesos. Una suma que fue cuestionada por las querellas, que calculan que el monto global de la presunta estafa supera los 100 millones de dólares. El 15 de diciembre, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi las había intimado a presentar abogado; de lo contrario, les asignaría uno público.

El detalle jugoso es que el día que abrieron las cajas, Novelli llegó con su madre y su hermana, quienes llevaban bolsos y valijas aparentemente llenas, y se fueron con los mismos vacíos. El 17 de febrero, primer día hábil después de desatado el escándalo de Libra, ambas mujeres concurrieron a primera hora a la misma sucursal del Banco Galicia en Martinez, ingresaron al área de cajas de seguridad con bolsos aparentemente vacíos y salieron con ellos llenos. En marzo, cuando la justicia llegó finalmente a esas cajas, no tenían nada en su interior.

Novelli quedó en la mira porque es uno de los criptoemprendedores que registra varias entradas a la Casa Rosada y que organizó el Tech Forum al que asistieron el presidente Milei y el creador de Libra, Hayden Davis. Fuentes del entorno de Davis confirmaron a C5N que fue Novelli quien presentó al joven empresario con Milei.

El Presidente, además, supo dictar clases en la escuela de traders de Novelli. Ese vínculo añejo es ahora el foco de muchas preguntas que pululan en el expediente. Una de ellas, la que más molesta al entorno presidencial, es si el mandatario cobró dinero por alguna reunión gestionada por Novelli y canalizada a través de la secretaría general de la presidencia, Karina Milei.

En los últimos días del año osado apareció, además, el abogado del hombre al que nadie encontraba. El jubilado de 75 años Orlando Mellino comenzó a dejar de ser un fantasma: presentó abogado. Señalado como uno de los que habría fungido de “intermediario” entre el dinero que salió de las billeteras de Hayden Mark Davis y llegó a otras supuestamente pertenecientes a Novelli y Terrones Godoy, ya tiene un representante estable en el expediente. Lo defenderá el abogado Gonzalo Guerrero. Aunque la justicia desconoce aún su domicilio real: la última vez que buscaron notificarlo en la dirección declarada como fiscal, se encontraron con una conocida casa de hamburguesas. Claramente, no era la suya.

TEMAS RELACIONADOS