Vladimir Putin llamó por teléfono a Nicolás Maduro y le transmitió su apoyo ante la presión militar de Estados Unidos

Rusia se comprometió con el régimen venezolano "para defender sus intereses y la soberanía nacionales frente a su creciente presión externa".

El presidente ruso, Vladimir Putin, le expresó su apoyo a su par venezolano, Nicolás Maduro, mediante un llamado telefónico que mantuvieron ambos mandatarios este jueves. Se trató de su primera comunicación desde que Estados Unidos empezó su campaña militar contra el régimen latinoamericano, a principios de septiembre.

Mediante un breve comunicado oficial difundido por el Kremlin, Rusia se comprometió con Venezuela "para defender sus intereses y la soberanía nacionales frente a su creciente presión externa". Si bien Putin no hizo ningún comentario público sobre algún tipo de colaboración militar ante una posible invasión norteamericana para derrocar al gobierno de Maduro, los dos dirigentes intercambiaron "opiniones sobre el desarrollo de las relaciones de amistad ruso-venezolanas” tras la reciente entrada en vigor de su Tratado de Asociación y Cooperación Estratégica.

Este tratado es el mismo acuerdo que firmaron Putin y el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, a inicios de este año. Seis meses más tarde, Estados Unidos e Israel bombardearon Teherán y Rusia no tomó represalias al respecto, a pesar del compromiso de defensa mutua. En el caso de Venezuela, el Kremlin aseguró que su acuerdo contempla la cooperación "en el ámbito técnico-militar" y se actuará plenamente en el marco de las obligaciones mutuas fijadas con los “amigos venezolanos”.

Ambos presidentes también coincidieron en la necesidad de implementar “proyectos conjuntos en las áreas comercial, energética, financiera, cultural y humanitaria, entre otras”. El documento entró en vigor durante el pasado mes de noviembre, pocos días antes de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara la llamada "Operación Lanza del Sur" para incrementar su presión militar en el Caribe, donde tiene desplegados alrededor de veinte mil soldados.

La escalada de tensiones en Latinoamérica preocupa al Kremlin. Según ha trascendido públicamente, las autoridades rusas le pidieron a Washington que no desestabilice la región latinoamericana, al mismo tiempo que le reclaman tener vía libre en su invasión a Ucrania.

“Esperamos que la Casa Blanca evite un conflicto a gran escala que amenaza con tener consecuencias impredecibles en todo el hemisferio occidental”, sostuvo la vocera del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova. El despliegue militar estadounidense en el Caribe ya ocasionó 87 muertos, provocó la cierre casi total del espacio aéreo venezolano y se secuestró un buque petrolero de PDVSA (Petróleos de Venezuela).

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