Una protesta ambientalista en Alemania terminó en fuertes incidentes y represión policial

Los activistas, entre los cuales se encontraba Greta Thunberg, fueron reprimidos mientras protestaban contra una mina de carbón a cielo abierto. Al menos 20 manifestantes y 70 efectivos resultaron heridos.

Una protesta ambientalista que se desarrolló en Alemania terminó en enfrentamientos con la Policía que dejaron unos 20 activistas y 70 efectivos heridos. Al menos 15.000 personas, entre ellas la militante sueca Greta Thunberg, se reunieron para protestar contra una mina de carbón a cielo abierto.

La manifestación se realizó en el pueblo de Lützerath, en el oeste del país, y fue convocada por el colectivo Lützerath lebt! ("¡Lützerath vive!"). Los organizadores estiman que se reunieron unas 35.000 personas, aunque la Policía alemana calcula que fueron alrededor de 15.000.

El colectivo ambientalista denunció que fueron reprimidos con camiones hidrantes y palos. También aseguró que hubo decenas de heridos debido a mordeduras de perro y cañones de agua, y al menos 20 personas fueron trasladadas al hospital.

"Lo que estamos viviendo hoy (sábado) y los últimos días es pura violencia policial. Estamos conmocionados por cómo está procediendo la policía y condenamos este comportamiento. Nos mantenemos firmes porque sabemos por lo que luchamos", expresaron a través de su cuenta de Twitter.

https://twitter.com/LuetziBleibt/status/1614271841937330182

De acuerdo con la Policía alemana, cientos de militantes trataron de penetrar en zonas prohibidas de la mina de lignito. Los efectivos los habrían obligado a retroceder por la fuerza después de advertirles que caminar hasta el borde del pozo podía poner en peligro sus vidas porque había riesgo de desprendimientos.

Cuál es el conflicto ambiental en Lützerath

Lützerath, propiedad de la empresa energética RWE y ubicado al oeste de Colonia, llevaba días acordonado y rodeado por una doble valla. Actualmente se están demoliendo los pocos edificios que quedan en el asentamiento para excavar el lignito que hay debajo.

La operación de evacuación, que comenzó esta semana, movilizó refuerzos policiales de toda Alemania. La marcha se organizó en apoyo a los activistas que ocupan el lugar, abandonado, y estuvo simbólicamente encabezada por Thunberg.

El Gobierno alemán considera necesaria la extensión de la mina, una de las más grandes de Europa, para garantizar la seguridad energética de Alemania tras la interrupción del suministro de gas ruso. Los ambientalistas lo acusan de "eliminar los objetivos climáticos" y "tirar el Acuerdo de París a la basura".